El ultraligero siniestrado trató de aterrizar en el aeródromo cerrado hace 4 años
La AESA investiga el accidente en el que murieron dos pilotos en Corral de Ayllón
Foto de los restos de la avioneta tras el accidente aéreo.-ICAL
La Agencia estatal de Seguridad aérea (AESA), dependiente del Ministerio de Fomento, abrió una comisión de investigación para tratar de esclarecer las causas del accidente en el que perdieron la vida este domingo dos pilotos, cuando la aeronave en la que viajaban, un ultraligero biplaza eurostar ULM, trató de tomar tierra en la pista abandonada del aeródromo de La Nava, en Corral de Ayllón.
«La investigación está abierta, acaba de empezar y cualquier hipótesis es una especulación. Hay que esperar», señalaron a este periódico fuentes de la comisión investigadora.
¿Problemas mecánicos?. ¿Un fallo humano?. «Lo que no se descarta es el factor humano, que suele ser mucho más alto que el mecánico, pero no se puede descartar absolutamente nada», señalaron las mismas fuentes.
Lo que parece claro es que uno de los dos pilotos fallecidos, Antonio Girona Otero, de 60 años, tenía larga experiencia. Era un hombre que las autoridades de la AESA califican como «experimentado», «con muchas horas de vuelo y pilotaje metódico», habitual de la práctica de vuelo, que realizaba casi semanalmente y el ultraligero siniestrado era casi nuevo pero con suficientes horas de prueba y conocía que el aeródromo de La Nava, de Corral de Ayllón, estaba cerrado hace años y fuera de servicio.
Por ello las hipótesis de la investigación barajan que «algún tipo de problema sobrevenido en vuelo» tuvo que producirse para que los pilotos trataran de tomar tierra en las pistas del aeródromo abandonado.
«Si fue un fallo humano o mecánico tendrá que determinarlo la investigación abierta», subrayan.
En la mañana de ayer, el amasijo de piezas de la aeronave que impactó violentamente contra el suelo, seguía en el mismo camino que separa campos de trigo y parcelas de labor.
Miembros del SEPRONA mantuvieron acordonada la zona.
El alcalde de Corral de Ayllón, José Miguel Arribas Vitón, hizo suyas las hipótesis que circulan entre los vecinos coincidentes con lo trascendido de la investigación abierta. «Lo normal es pensar que tuvieron alguna dificultad y trataron de aterrizar. No pudieron planear. El aparato se precipitó a gran velocidad y el impacto fue tan tremendo que hizo que rebotara el aparato 8 ó 10 metros hasta un camino que une las parcelas agrícolas», explicó ayer en declaraciones a El Mundo el regidor.
El aeródromo de La Nava, el más extenso del país en superficie, fue construido durante la Guerra Civil y fue cerrado oficialmente hace cuatro años, cuando una sentencia firme dio la razón al Consistorio que trataba de echar a sus arrendatarios por impago y una deuda contraída de 70.000 euros.
La Fundación MAU Vara del Rey lo gestionó 35 años pero al no pagar los 24.000 euros anuales, el ayuntamiento inició un pleito judicial que finalmente logró el desahucio.
En los hangares del aeródromo, sin agua y sin luz, la fundación deudora «solo ha dejado cuatro avionetas sin servicio que no valen para nada», dijo su regidor.
El del domingo fue el segundo accidente aéreo registrado en los últimos dos meses en la provincia de Segovia. A los dos fallecidos este domingo se une el piloto que falleció en Fuentemilanos el pasado mes de diciembre al ser impactado en el aterrizaje de una avioneta. En los últimos catorce años, los accidentes aéreos se han cobrado diez muertos en Segovia.