Los distribuidores y supermercados reclaman una fiscalidad moderada

Desde Asedas, su director general exige una «legislación favorable a la inversión» / Tomás Pascual apuesta por seguir «trabajando en la mejora de la calidad de los productos y creando empleo»

Ignacio García.-E. M.

Publicado por
Felipe Ramos
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Economía circular, proximidad y comercio online son algunos de los retos de futuro que presenta el modelo de distribución de proximidad en el que se engloba en la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), que representa a 19.100 establecimientos que emplean a 260.000 trabajadores con una facturación de 53.000 millones de euros.

Y para afrontar esos desafíos y otros, que tienen que ver con la vertebración de la España rural y con la necesidad de asegurar un crecimiento del supermercado basado en la sostenibilidad social, los distribuidores y supermercados reclaman una una fiscalidad moderada, que permita acometer e implementar los cambios necesarios. Una exigencia puesta en valor durante la celebración del 20 aniversario de la creación de Asedas con un evento en el Museo del Prado de Madrid.

Acto inaugurado por uno de sus fundadores, Jaime Rodríguez, además de el secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda; el presidente de FIAB, Tomás Pascual; y Juan Pablo Lázaro, vicepresidente de la CEOE.

El objetivo, según se destaca desde Asedas, «debe ser garantizar, como hasta ahora, el acceso de los consumidores a una alimentación de calidad, variada y a precios competitivos, independientemente de dónde se viva».

Algo en lo que el supermercado presenta ya grandes avances ante estos desafíos. «Es el formato más sostenible dada su ubicación que ayuda a que los clientes se desplacen a pie para hacer la compra; la colaboración con los proveedores en materia de logística eficiente consigue que éstos se sumen también a la economía sostenible y circular», detallan desde la asociación de distribuidores y supermercados, a lo que se añaden «una amplia red de tiendas da cobertura a la inmensa mayoría de la población tanto en zonas rurales y urbanas». Sin olvidar que se trata de un sector «creador de empleo y riqueza en los territorios en que opera».

Pero para avanzar aún más hacia estos objetivos, y así se destaca desde Asedas, es precisa la implicación de los diferentes actores que participan en la cadena agroalimentaria, incluyendo administraciones públicas, asociaciones empresariales, productores y consumidores.

«Las primeras deben crear las condiciones regulatorias adecuadas para que las empresas implementen los cambios, contando con plazos realistas en función de la disponibilidad de la tecnología y sin tener una presión fiscal adicional. Las empresas y productores deben avanzar en la necesidad de compartir riesgos, información y buenas prácticas. Y, por último, el consumidor debe participar en el cambio de manera informada, activa y constructiva», indican.

En palabras del director general de Asedas, Ignacio García, es obligada la implicación del resto de agentes sociales. «Especialmente, la Administración debe acompañar este proceso de cambio con una legislación favorable a la inversión y a la adaptación flexible a los cambios», reclama Ignacio García en un momento de su discurso de clausura de los actos de aniversario.

Antes, en su inaguración, el vicepresidente de CEOE, Juan Pablo Lázaro, hablaba de la transformación digital. «Muy pronto el carro de la compra estará en el móvil», asegura por lo que llama al sector a ser «proactivo» proponiendo cambios e interviniendo en la sociedad para generar opinión.

Mientras, el presidente de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (Fiab), Tomás Pascual, apuesta por «dar confianza a los interlocutores en defensa de una cadena fuerte, sostenible, eficiente y con principios». Después de resaltar el marco estratégico para la industria de la alimentación y bebidas, Pascual pide «seguir trabajando en la mejora de la calidad de los productos y creando empleo».

En su interveción final al acto inaugural, el secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, abogaba por adaptarse a los patrones de consumo, después de que, según sus palabras, «la coyuntura económica y la revolución tecnológica hayan sido decisivas en los últimos años».

Cargando contenidos...

En este sentido, Miranda se centra en la mejora del funcionamiento de la Ley de la Cadena Alimentaria con la implantación de la contratación, así como la adhesión de nuevas empresas al Código de Buenas Prácticas Mercantiles en la Contratación Alimentaria y la reciente normativa relativa a la prohibición de venta a pérdida, es decir, por debajo del precio de coste.