Nissan-Ávila prevé elevar su producción el 30% antes de ser fábrica de componentes
La multinacional incrementa el último año la fabricación del NT400 un 15,7%, hasta llegar a las 11.872 unidades / Desde la multinacional se apunta que el plan «continúa según lo previsto»

-A. GARCÍA
A falta de nueve meses para que a finales del próximo mes de septiembre la histórica factoría de Nissan en Ávila deje de producir vehículos industriales y se transforme en una fábrica de componentes de la Alianza Renault-Nissan, la producción del único modelo que actualmente se produce en esta planta se disparó un 15,7% en 2018. Es más, las previsiones apuntan que esa cifra llegue al 30% al cierre del año fiscal, el 31 de marzo.
Se trata del modelo NT400 –Cabstar–, que a finales de septiembre pondrá fin al ciclo de vida de este producto que, sin embargo, ve como su fabricación experimenta un crecimiento exponencial como consecuencia del aumento de la demanda.
Según los datos facilitados a este periódico desde la multinacional japonesa, el año pasado se cerró con unos resultados «positivos» en la producción del NT400, que durante el año natural, es decir, entre enero y diciembre de 2018, experimentó un aumento en la producción del 15,7%, al llegar hasta las 11.872 unidades.
No obstante, estos excelentes datos pueden quedar ampliamente superados en el primer trimestre de 2019 si se cumplen los pronósticos que realiza la propia empresa. Y ello porque es posible que de seguir la misma evolución, el año fiscal, que comienza el 1 de abril y concluye el 31 de marzo del año siguiente, se cierre por encima de las 13.000 unidades del Cabstar.
Si estos cálculos se confirmaran, supondría un aumento que se situaría en torno al 30% respecto al año fiscal anterior, tal y como apuntan las previsiones que realiza Nissan, cuya continuidad estaba pendiente de un hilo hace apenas un año.
Tras tomar las riendas de aquella crisis el vicepresidente de la Alianza Renault-Nissan en España, José Vicente de los Mozos, el pasado mes de mayo presentó el plan de transformación de la planta de vehículos industriales de, en otra de fabricación y distribución de piezas de recambio para la Alianza Nissan-Renault-Mitsibishi en Europa a partir de 2020.
Para ello, la Junta comprometió una inversión de 50 millones de euros, mientras que la Alianza tiene previsto aportar otros 40, para sumar los 90 millones que contribuirán a la conversión de esta planta en una de componentes de automóviles.
Siete meses después de aquel anuncio, el plan de transformación «continúa según lo previsto», tal y como se apunta desde Nissan, cuya factoría abulense ve como por primera vez desde hace mucho tiempo, la plantilla supera el medio millar de trabajadores, como consecuencia de este aumento de la producción del modelo NT400, si bien en torno a 478 son los empleados fijos.
En la actualidad, continúan avanzando las obras en la antigua pista de pruebas de la planta de Ávila, para levantar las nuevas naves de estampación. Aunque los trabajos ya están en marcha, está previsto que a lo largo del presente mes de enero comiencen las obras de la nueva nave de estampación, soldadura y pintura, que contará con 23.000 metros cuadrados de superficie.
Asimismo, si todo discurre según los plazos fijados, en el primer trimestre de 2020 comience la rampa de producción de estampación, antes de la apertura de la nueva actividad de la planta.
Se da la circunstancia que el pleno del Ayuntamiento, celebrado el pasado mes de octubre, aprobó permitir a Nissan que esta nueva nave rebase de forma excepcional la altura de 12 metros permitida por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), después de que la multinacional solicitara poder llegar hasta los 17. Se trata de una excepción permitida por el plan, siempre que esté debidamente justificada.
Además de estas instalaciones en el Polígono Industrial de Las Hervencias, en plena capital abulense, el proyecto de transformación de Nissan contempla otra planta de logística y distribución en el Polígono Industrial de Vicolozano, a menos de 10 kilómetros del casco urbano.
Dicha planta contará con unas dimensiones de unos 70.000 metros cuadrados y recientemente la Junta de Castilla y León otorgó a la multinacional japonesa la autorización ambiental correspondiente.