Ponferrada cierra 2018 con 28 millones dedicados a inversiones
La alcaldesa de la capital berciana califica el pasado ejercicio de «muy bueno», en el que se salvaron 2,2 millones del remanente de tesorería

Gloria Fernández Merayo y el concejal de Fomento y Obras, Roberto Mendo,-ICAL
La alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo, calificó ayer el ejercicio político de 2018 como un «muy buen año» que se cierra con un balance de más de 28 millones de euros dedicados a inversiones y subvenciones en la capital berciana, a los que se sumarán 56 millones más correspondientes al Plan de Regadíos. «Vinimos aquí para esto», remarcó la regidora, que aseguró sentir «la satisfacción del trabajo cumplido». En clave de futuro, Fernández Merayo afirmó que tiene «ganas, ilusión y equipo» para afrontar el nuevo año, aunque no despejó la incógnita sobre su posible candidatura a la reelección y se limitó a señalar que, tras la Convención Nacional del PP en Madrid, el próximo 18 de enero, estará «en disposición de ver las distintas opciones», informa Ical.
En ese sentido, la alcaldesa defendió que el actual mandato ha servido para «sentar las bases para que la ciudad empiece a andar». «No podemos pensar sólo a corto plazo, hay que acostumbrarse a trabajar para el futuro, la ciudad no se puede quedar parada, haya o no haya elecciones», indicó Fernández Merayo, que enumeró los proyectos gestados en este pasado curso que «cristalizarán en los próximos años».
Entre ellos, destacó los cuatro millones que se invertirán en la primera fase del Área de Regeneración Urbana (ARU) de La Puebla Norte, cuyas primeras partidas llegarán a finales de mes y que supondrá una «revitalización del empleo en la ciudad», avanzó. Igualmente, adelantó que las obras de rehabilitación en el Castillo de los Templarios estarán adjudicadas en febrero para que los trabajos, por valor de dos millones, puedan iniciarse tras la Semana Santa.
En su comparecencia, la alcaldesa también se refirió al uso que se ha dado a los más de tres millones de remanentes de tesorería del ejercicio anterior, de los cuáles finalmente cerca de 2,2 millones pudieron dedicarse a obras financieramente sostenibles. Fernández Merayo lamentó la pérdida de más de 800.000 euros que se debían dedicar a obras de pavimentación.