Castilla y León denuncia el fin de la minería a cambio de prejubilaciones
PP, Ciudadanos, Podemos y UPL consideran injusto el acuerdo del carbón y exigen alternativas
Concentración de algunos trabajadores a la puerta del Ministerio para protestar por el acuerdo del carbón.-ICAL
Humo. Eso es lo único que vislumbra Castilla y León al otro lado del acuerdo sobre el carbón alcanzado el miércoles entre Gobierno, patronal y sindicatos. Sobre el papel, una inyección de 250 millones en un fondo de cinco años, prejubilaciones y bajas incentivadas. Papel mojado para los partidos autonómicos que, a excepción del PSOE que no realizó ninguna declaración, coinciden en manifestar su inconformismo y denunciar que la traducción de lo firmado es el fin de la minería a cambio de jubilaciones anticipadas.
Reconocen que el carbón estaba sentenciado hace años pero cuestionan qué tiene de justa esta transición planteada que, de momento, no pone sobre la mesa ningún tipo de alternativa real que mantenga la actividad económica y el empleo en las cuencas mineras, evitando así que el cierre de las minas acreciente el problema de despoblación que azota a la Comunidad. Asimismo, critican que el documento deje fuera a trabajadores de subcontratas y empresas auxiliares.
MILAGROS MARCOS
«Las ambigüedades certifican que se entierra la minería sin alternativas»
La portavoz de la Junta de Castilla y León, Milagros Marcos, expresa su «preocupación» por un acuerdo en el que «las ambigüedades y generalidades certifican que el PSOE ha enterrado la minería a cambio de prejubilaciones pero sin alternativas reales».
Tras afear al Gobierno central por no haber enviado el documento al regional, Marcos advierte que es «muy iluso» pensar que en lo queda de año van a resolverse los problemas de las cuencas. En este sentido, recuerda que siguen pendientes de ejecución los 150 millones previstos en el plan de reindustrialización. «¿Por qué ahora se van a gastar 250 millones en dos meses?», se pregunta tras aclarar que es responsabilidad «de todos y de nadie» que no se hayan aprovechado los fondos puesto que el requisito prioritario son «empresas dispuestas».
La portavoz del Ejecutivo autonómico reitera su apuesta por una transición justa en la que no se acabe «de un día para otro» con la minería. «No se puede decir que la opción sea excelente solo porque personas con 48 años se puedan jubilar», apremia Marcos para dejar caer que los sindicatos regionales no comparten lo suscrito.
ALFONSO FERNÁNDEZ MAÑUECO
«La sensación es de abandono a la viabilidad por prejubilaciones»
Insuficiente e injusto. De estas dos palabras se sirve el presidente del PP en Castilla y León para definir el acuerdo. «Las medidas sociales son necesarias, pero no suficientes», sopesa Alfonso Fernández Mañueco, quien aboga por «pensar en el futuro de las cuencas» y en los afectados con su fin. «Quedan tocados los intereses de las empresas, muchas microempresas y pymes, que trabajan de forma indirecta e inducida, en especial quienes les prestan servicios auxiliares», apunta.
La «protección de sus expectativas» exige, a juicio del líder autonómico de los populares, «una mayor ambición de futuro» así como «seguir peleando para que el cierre de parte de la minería sea rentable». Fernández Mañueco explica, en declaraciones a este rotativo, que la «sensación» de una parte de la ciudadanía es de «abandono a la defensa de la viabilidad futura y la economía indirecta del carbón» por «afinidad política y atención a las prejubilaciones».
MANUEL MITADIEL
«Esto no es una transición justa; no se plantea un plan de dinamización»
Para el procurador de Ciudadanos en las Cortes de Castilla y León, el acuerdo alcanzado, lejos de ser un compromiso, es «un cuento». Manuel Mitadiel reprocha que, a pesar del nombre que lo describe, «no supone una transición justa» puesto que, matiza, «no se plantea un plan de dinamización».
El procurador naranja tilda el documento de «absolutamente insuficiente» al dejar fuera a los trabajadores de subcontratas y empresas auxiliares. Por este motivo, Mitadiel apuesta por «ser exigentes en la petición de compensaciones» que, como matiza, deben conllevar la «misma beligerancia» para todo el personal, no solo el directo.
PABLO FERNÁNDEZ
«Debe generar alternativas para que los mineros no tengan que marcharse»
En la misma línea de inconformismo se coloca Podemos al considerar que «no es buena noticia que se quede gente fuera». Sin embargo, su secretario autonómico, Pablo Fernández, se muestra confiado. «Esperemos que el acuerdo sirva para generar alternativas en las cuencas para que los mineros no tengan que marchase», espeta al transmitir su preocupación porque el cierre acreciente la «sangría poblacional».
PP y PSOE son, para Fernández, «quienes han abocado al cuasifinal del carbón» en el país. La minería está «sentenciada desde hace muchos años», puntualiza para después instar a aprovechar el acuerdo para promover un plan social. «Somos más ambiciosos y queremos que sirva para proporcionar alternativas reales», sentencia.
LUIS MARIANO SANTOS
«Ribera quiere engañar con una lluvia de millones que no van a llegar las cuencas»
El procurador de la Unión del Pueblo Leonés (UPL) en las Cortes critica que se ofrezcan las «mismas soluciones», como es el caso de las prejubilaciones, desde 1992. Para Luis Mariano Santos, el acuerdo firmado es «puro maquillaje» de la ministra Teresa Ribera. «Quiere engañarnos con una lluvia de millones que no van a llegan a las cuencas mineras», asevera.
Santos reconoce que a su formación el «duele» que se haya firmado «un documento que es lo mejor pero no bueno». Así, asegura que enterrar el carbón a cambio de prejubilaciones «va a enfrentar a la sociedad» puesto que lanza «una idea muy falsa de mineros que dejan de trabajar muy jóvenes».
A juicio del procurador de la UPL, «están hundiendo la provincia» porque lo que se firmó el miércoles fue «el finiquito de zonas enteras». Por último, Santos apunta que esta «transición nada justa» demuestra que «cuando se trata de dar soluciones a la minería, da igual quien gobierne porque tanto populares como socialistas han contribuido a su fin».