Aleia Roses invierte 22 millones de euros para ampliar su invernadero en Soria
La actuación en la fábrica de Garray comenzará en 2019 y supondrá la plantilla en 150 trabajadores
Representantes de Aleia Roses y de los trabajadores, ayer, firmando el primer convenio colectivo de la empresa.-M.H.
La empresa Aleia Roses, ubicada en el término municipal de Garray, está obteniendo un mayor éxito de lo esperado, como reconoció su propio presidente ejecutivo y fundador, Luis Corella, en el acto convocado ayer para la firma del primer convenio colectivo de la compañía.
«Al principio no pensábamos que necesitáramos tanto personal pero afortunadamente el clima de Soria hace que crezcan más las rosas de lo que esperábamos y hay más trabajo y eso es bueno para todos», recalcó.
Como consecuencia directa, la firma prepara ya la ampliación de las instalaciones, que acometerá ya el próximo año, con una inversión que el presidente estimó en «22 o 25 millones de euros, más o menos». Todo dependerá del tipo de rosas que se planten en el nuevo invernadero. Aleia Roses produce exclusivamente la rosa Red Naomi, si bien, desde hace meses la compañía está realizando pruebas con distintas variedades y colores, al objeto de determinar cuál es la más adecuada para las características de
Soria y que por lo tanto van a reportar una mayor productividad y beneficio.
Según avanzó Corella, será el ejercicio 2019 cuando se aborde este proyecto de ampliación, en los terrenos de los que dispone en la localidad de Garray, que vendrá asociado a la creación de unos 150 trabajadores. Se suman así a los 350 con los que cuenta la empresa actualmente, de los que la inmensa mayoría se encuentran en Soria, además de otros dos pequeños equipos que desempeñan su tarea desde Madrid y desde Holanda.
El empleo ha ido creciendo de forma reseñable en la empresa en los últimos meses, precisamente por los buenos resultados que arrojan las condiciones climáticas y orográficas en la provincia.
Esta ampliación tendrá evidentemente su traslación en la producción. Supondrá más cuota de mercado. Corella recordó que el 80% de lo que se produce en Garray se exporta a Europa «y aumentar la producción supone aumentar la exportación».
Ese volumen de producción se sitúa en los 38 millones de euros, con la previsión de llegar a los 40 millones en los próximos meses, y eso que, según explicó el presidente ejecutivo, las plantas todavía no se encuentran a pleno rendimiento. «Las plantas están todavía evolucionando porque no han llegado a su fase de madurez. El rosal vive entre 10 y 12 años y a los dos años es cuando ya es maduro, pero las plantas (en Garray) tienen ahora año y medio en producción continua». Insistió en que cuando se complete la ampliación, el volumen de producción dependerá de qué flores elijan para la misma:«Hay algunas que son más productivas y otras menos. Llevamos bastantes meses haciendo test de distintas variedades para ver qué funciona en Soria, en este clima», puntualizó.
En cuanto al convenio colectivo firmado ayer después de meses de negociaciones (las conversaciones comenzaron en enero), Corella reconoció la evidencia de que el convenio al que estaba adherida la compañía cuando se creó no se ajustaba a las características de una empresa «tan distinta, a mitad de camino entre la industria y la agricultura», por lo que era necesario que contaran con su propia regulación, «con distintas categorías de trabajadores y mucha variedad y niveles. Necesitábamos tener un acuerdo propio», recalcó.
En ese sentido, agradeció el comportamiento «tan proactivo y responsable» de los representantes de los trabajadores en todo este proceso. «Todo el mundo entiende bien qué clase de empresa somos, qué necesidades tenemos y tienen las rosas», apunto.