El CES aboga por ampliar la oferta de formación agraria sin desequilibrios
Un informe avala la necesaria adaptación a la demanda del sector para incidir en su modernización

Alumnos de la Escuela de Ingenierías Agrarias de Palencia.-BRÁGIMO
La importancia del sector agrario en Castilla y León no se corresponde con el volumen de la oferta de formación existente, ni cuantitativa ni cualitativamente, es decir, hay «un gran margen de mejora en la oferta y en su distribución». Así se constata en el informe elaborado por el Consejo Económico y Social sobre la situación de la formación agraria en la Comunidad, que subraya la importancia de que esta formación se amplíe y diversifique para incidir en la dinamización y modernización del sector agrario. Se trata, en definitiva, de que la oferta formativa se adapte a las demandas del sector, y cuente con un presupuesto «suficiente».
El informe del CES apuesta asimismo por «corregir» los desequilibrios territoriales que existen en la oferta de formación agraria regional, y se muestra favorable al «modelo francés», donde los centros están orientados hacia el desarrollo territorial y vertebración del territorio. Según la Encuesta sobre la estructura de las explotaciones agrícolas recogida en este análisis, el 76,5% de los responsables de explotación tienen una formación únicamente práctica; tan solo el 1,26% tiene formación universitaria; el 3,95% cuenta con formación profesional agraria reglada; y el 11,62% cuenta con otra formación agraria. Además, a mayor dimensionamiento de las explotaciones, mayor grado de formación tanto universitaria como profesional, reglada y no reglada.
El Consejo Económico y Social centra sus recomendaciones en las características del sector, sobre la base de que la formación puede corregir algunas de ellas y, también, en las actuaciones que, en su opinión, deben implementarse. Recomendaciones y conclusiones que a continuación de detallan:
FORMACIÓN REGLADA Desequilibrio territorial y alumnado mayoritariamente masculino
En líneas generales, el informe del CES estima «bien posicionados» a estos centros de formación, aunque detecta hándicaps importantes, como los de la eventualidad y la falta de profesorado con perfil específico, o la existencia de recursos obsoletos. El Consejo Económico y Social cree necesario fomentar, tanto el incremento del alumnado, a través del incremento y diversificación de la oferta, como la necesidad de que se aprovechen al máximo las instalaciones para dar un «impulso» para la expansión de la red de centros.
En cuanto a los títulos, queda patente el desequilibrio antes mencionado, ya que cinco de las nueve provincias no cuentan con oferta. Y además tres provincias (Salamanca, Zamora y Ávila) no tienen ningún centro integrado de formación profesional dependiente de la Consejería. El otro reto es abordar el hecho de que el alumnado en el sistema reglado es mayoritariamente masculino, con solo un 10% mujeres.
FORMACIÓN PARA EL EMPLEO Oferta escasa que necesita adaptarse a la economía regional actual y de futuro
El CES califica de «escasa» la oferta de certificados de profesionalidad en la Comunidad, con 2 títulos en materia agrícola, 6 en ganadería, y 9 en forestal, sin apenas certificados relacionados con fruticultura o con ganadería extensiva y aprovechamiento de pastos. El Consejo apoya una oferta «más variada y adaptada a la economía regional y de futuro».
FORMACIÓN CONTINUA Mayor certidumbre en la financiación y una inversión pública adecuada al sector
La formación de estos centros de formación se abre progresivamente a aspectos relacionados con los desarrollos más avanzados del sector, aunque, según el CES, está estrechamente vinculada a la financiación que proviene de las administraciones. Por eso, se demanda mayor certidumbre e inversión pública adecuada a las necesidades del sector.
FORMACIÓN EMPRESA AGRARIA Impulso a una oferta amplia y diversificada, con la participación de las mujeres
El análisis detecta una falta de correlación entre los cursos de incorporación y las incorporaciones netas al sector. El CES considera que el Mapa de proveedores de formación formal en el sector agrario y agroalimentario de Castilla y León es un buen punto de partida para coordinar una oferta amplia y diversificada, en función de las características de todo el territorio. De igual forma, considera clave la participación de las mujeres en la economía agraria.
SECTOR AGRARIO Formación para detener la pérdida de población y pequeños centros de transformación
En el CESestán convencidos de que la formación contribuye a «detener la pérdida de población» mediante la aplicación de estrategias para diversificar y modernizar las explotaciones. Por eso, consideran importante ofrecer en el entorno rural una formación profesional atractiva y diversificada, que se adapte a las necesidades y características, pero también a las potencialidades de su entorno para promover actividades nuevas, con mayor valor añadido.
En el informe se aboga, por otra parte, por la introducción de módulos formativos sobre la aplicación de técnicas de ahorro energético y diversificación de cultivos de secano; ciclos o certificados de profesionalidad que fomenten la puesta en marcha de acciones de transformación de materias primas; y nuevas estrategias formativas para potenciar la vocación exportadora. El CES es partidario de crear pequeños centros de transformación a lo largo del territorio que aporten valor añadido. Un valor que suman al refuerzo de los estudios en materia ecológico; de los contenidos relativos al cooperativismo, y a las políticas para facilitar el acceso a la tierra.
ACTUACIONES Diversificación para incrementar la demanda con una adecuada financiación
Además de corregir los desequilibrios territoriales en la oferta formativa, el CES aboga por la diversificación para incrementar la demanda por parte del alumnado, con el referente del modelo francés orientado hacia el desarrollo y vertebración territorial. Para ello, el Consejo cree necesario incluir ciclos y módulos relacionados con los servicios de proximidad en el ámbito rural, ampliando la oferta de los centros.
Se busca una «constante» adaptación entre oferta y demanda, con la participación activa de todas las organizaciones, y estrechando vínculos entre los centros integrados de formación agraria y el sector. Recomendaciones que, según el CES, necesitan una «adecuada» dotación presupuestaria.