Aparicio prepara cambios para lograr «una Cecale más representativa»
El único candidato a presidir la patronal anunciará el 22 una nueva estructura y otro modelo de gestión

Santiago Aparicio.-ICAL
El empresario soriano de 61 años Santiago Aparicio será reelegido el próximo jueves presidente de la patronal de Castilla y León. Finalizado el plazo que los estatutos fijan para la presentación de candidaturas, sólo él se ha postulado para el cargo.
Aparicio se someterá el día 22 al escrutinio de un máximo de 205 vocales en una asamblea general caracterizada por un elevado absentismo.
El también presidente de la Federación de Organizaciones Empresariales Sorianas presentará a sus electores una nueva «estructura» organizativa, un nuevo «modelo de gestión» de Cecale y un programa de retos e iniciativas con los que pretende fortalecer la patronal regional y hacer una Confederación «más representativa de los empresarios de Castilla y León», según declaró ayer EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN.
Aparicio lleva semanas elaborando ese programa y prefiere revelar su contenido concreto ante los representantes territoriales y sectoriales que concurrirán a la cita electoral, donde presentará un balance positivo de su mandato en el que destacará al menos el fortalecimiento de Cecale, el cierre de las heridas que fracturaron la organización, el saneamiento de las cuentas, el ajuste de la plantilla, los avances del Diálogo Social y unas mejores relaciones con los sindicatos y con la Junta.
Aparicio acumula ahora cinco años de presidente. Asumió el puesto en funciones el 21 de septiembre de 2012 tras la dimisión de Jesús Terciado. Seis meses después, el 20 de marzo de 2013, fue elegido con apoyo del 53% de los vocales con derecho a voto. «Al día de hoy», por ayer, dice que será su último mandato. Lo expresa con la boca pequeña porque, a continuación, matiza que «no puede decir que de esta agua no beberé».
Se muestra satisfecho con la evolución de Cecale en estos años y aspira a que cuando acabe el nuevo mandato la Confederación empresarial «sea una institución de referencia de apoyo a las empresas».
Recuerda que cuando asumió la Presidencia se comprometió a elaborar una auditoría de gestión y a aprobar unos nuevos estatutos. Sobre la primera, reconoce que la organización quedó tranquila al conocer que no había grandes sorpresas y fue la clave para poner en marcha un plan de viabilidad, que salvó a Cecale de la quiebra. «Estábamos entonces en una situación de preconcurso y hemos logrado sanear las cuentas», precisa tras presumir de haber rebajado la factura anual de la compra de la sede.
La difícil situación llevó a Cecale a un duro «ajuste de plantilla» y de estructura. «Éramos más de treinta y ahora somos ocho», señala, al tiempo que presume de haber atendido con esas «pocas» personas el Diálogo Social, el CES, abordar reivindicaciones, presentar proyectos y asistir a reuniones de diferentes foros.
Aparicio llega a la asamblea del próximo jueves con una patronal «pacificada» en lo interno. Aquel 20 de marzo de 2013 se marcó el objetivo de «curar la enfermedad» de una organización «rota» y sumida en una profunda crisis de representación, económica y de gestión». Fue entonces cuando pidió perdón por la «deplorable» imagen de fractura dada, por «olvidarse de defender al empresariado» y por la mala gestión financiera. En aquella jornada pidió más lealtad y repartió críticas a diestro y siniestro sin precisar nombres. Los representantes de la Confederación de Empresarios Salmantinos (CONFAES) se ausentaron porque no conocían antes de votar el programa del único candidato.
«Se han cerrado muchas heridas, aunque hay debate, que es lo bueno, y hay puntos de vista diferentes», añade. El conflicto con la organización de Salamanca ya forma parte del pasado. En ese balance de su mandato apunta también la mejor relación que mantiene hoy con los sindicatos CCOO y UGT. «Hoy es buena, de mayor confianza, fluida y llegamos antes a acuerdos». Sin embargo, el presidente de Cecale descarta que sea sólo responsabilidad de su organización el incumplimiento del acuerdo sobre aumentos salariales. «No se puede atribuir a nosotros, es algo de ambas partes», añade.
También considera que las relaciones de Cecale con la Junta y con sus consejerías ha mejorado. «Se nos veía como niños caprichosos y hoy se nos ve como un bloque compacto». En ese sentido, Aparicio no sólo ve cambios y mejor sintonía interna, sino que «se ha hecho una labor de imagen que traslada a la sociedad lo que hacemos».
Santiago Aparicio lleva 40 años como empresario en el sector comercio y en el de las energías renovable. Forma parte de la junta directiva de Cecale desde 2002, es vicepresidente de Cepyme, del CES, de Iberaval y de Execyl. Además, forma parte del comité ejecutivo y de la junta directiva de CEOE.