LA PROBLEMÁTICA DEL LOBO / VISITA DE LA COMISIÓN EUROPEA
Los ataques castigan Ávila
La provincia abulense ve cómo suben los ataques del lobo mientras bajan en el resto

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Ávila sigue siendo la provincia más castigada de Castilla y León por los ataques de lobos que, en contra de la tendencia general descendente, siguen incrementándose en torno al 17% durante el primer semestre del presente ejercicio.
Según los datos aportados por la Administración autonómica, en los primeros seis meses del año, los ataques de lobo denunciados ascendieron a 429, frente a los 365 del mismo periodo de 2016, lo que supone un crecimiento del 17%.
Se trata del mismo porcentaje de incremento de cabezas de ganado muertas por ataques de los cánidos en el primer medio año de 2017, respecto al año anterior. Si el año pasado habían muerto por la acción de los cánidos 394 cabezas de ganado –según las denuncias–, en el presente año esta cifra se dispara hasta las 463.
Se trata de incrementos llamativos, sobre todo teniendo en cuenta que la memoria de este mismo periodo en el conjunto de la Comunidad apunta un descenso tanto de los ataques, como de las cabezas muertas. En el primero de los casos, se ha pasado de 903 ataques a 853, lo que se traduce en una reducción del 5,5%, mientras que las cabezas muertas por ataques de lobo han pasado de 1.499 a 1.289, es decir, una reducción del 14%.
Además, de las ocho provincias contabilizadas en estas estadísticas –excepto Soria–, sólo en Ávila, con un 17%, en Burgos con un 4% y en Segovia, con un 11%, aumentan los ataques, aunque en estas dos últimas las cifras son muy inferiores y los porcentajes pueden dar lugar a dudas si no se observan las cifras absolutas. En este sentido, mientras Ávila contabiliza más de 400 ataques, Burgos se queda en 24 y Segovia en 136.
Lo mismo sucede con las reses, que pese al crecimiento exponencial del 102% en el caso de Burgos, se trata de cifras muy inferiores a las 463 reses muertas en Ávila. En la provincia burgalesa hablamos de 71 animales muertos en el primer semestre del año, frente a los 35 del mismo periodo de 2016, de ahí el significativo incremento porcentual que reflejan las estadísticas en 2017.