El transporte sanitario acude al Serla para negociar el convenio
Lamenta la falta de voluntad de la empresa cuando ha perdido un 20% de poder adquisitivo en 5 años
En el centro, Tomás Pérez y Juan Carlos Cáceres.-ICAL
Los representantes de los trabajadores del transporte sanitario de Castilla y León presentaron dos conflictos colectivos ante el Servicio de Relaciones Laborales (Serla) contra la patronal del sector para recuperar salarios y exigir la negociación de su IV convenio, que se lleva prorrogando desde 2015. Los secretarios de Acción Sindical de FeSP UGT, Tomás Pérez; y Servicios a la Ciudadanía de CCOO, Juan Carlos Cáceres, explicaron que las reuniones de conciliación se celebrarán mañana y si no hay acuerdo, se pasará a la vía judicial.
Tomás Pérez denunció que estos trabajadores han perdido en los últimos cinco años un 20,7 por ciento de poder adquisitivo y son los empleados del sector que «menos cobran de toda España» en una empresa «en plena expansión», por Ambuibérica.
Tomás Pérez arremetió contra la falta de voluntad de negociación de la patronal, la Asociación Regional de Empresarios de Ambulancias de Castilla y León (ALECA), donde se integran Ambuibérica, que tiene la concesión en ocho provincias, y Nuevas Ambulancias Soria, que presta servicio, en la soriana. Juan Carlos Cáceres lamentó el «largo conflicto» que llevan sufriendo estos empleados, que convocaron este año dos paros parciales en mayo y una jornada de huelga el 23 de junio con una concentración en las Cortes regionales, coincidiendo con el pleno de presupuestos. En este sentido, recordó que mantuvieron reuniones con todos los grupos pero pese a las «buenas palabras por todos los lados, todo sigue igual», por lo que acuden al Serla.
Al respecto, precisó que la primer conflicto colectivo pretende reclamar que se recupere la rebaja del cinco por ciento que sufrieron estos trabajadores en sus salarios en 2013 por la reducción de tarifas por parte de la Junta ante la crisis. Esa bajada se suscribió para dos años con los sindicatos, pero en 2015 se mantuvo sin acuerdo de forma unilateral por parte de la empresa. «Se sobreentiende que sólo era para esos años», apostilló Tomás. En cuanto al segundo conflicto, Cáceres indicó que denuncia la falta de voluntad de la empresa para avanzar en el IV convenio colectivo del sector, que se debería haber renovado al cierre de 2014, y que al parecer, está negociado en todas sus partes, excepto en las tablas salariales, que no quiere abordar la patronal en los términos que plantean los sindicatos.