Fomento deja a León sin el centro de control del AVE
El Gobierno responde a la UPL en el Senado deja claro que «el control del tráfico del área norte sean asumidas desde el CRC de Madrid»

Edificiodel CRC de León, que finalmente sólo servirá para reubicar oficinas de Renfe y de Adif.-ADIF
«El edificio está previsto que integre, además del Centro de Regulación y Control de Alta Velocidad de la zona, el Centro de Protección y Seguridad. Asimismo, en el nuevo inmueble se sitúan todos los departamentos de Adif en León, que estaban ubicados en dependencias de Adif».
De esta definición del CRC, que todavía hoy el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) tiene colgado en su página web, prácticamente no queda nada de cierto, salvo el que la utilidad de este edificio va a ser para reubicar dependencias de Renfe y Adif. Del resto, nada de nada.
El Ministerio de Fomento, que dirige Íñigo de la Serna, deja definitivamente a León sin el comprometido centro de control de la Alta Velocidad para la zona noroeste que regularía los AVE a Galicia, Asturias y el País Vasco.
La respuesta del Gobierno a una pregunta que la UPL realizó en el Senado a través del senador de Compromís, Carles Mulet, descarta definitivamente que el edificio del CRC ubicado en la capital leonesa al lado de la estación del AVE vaya a ser el centro de referencia de control y seguridad de las líneas de Alta Velocidad de Madrid hacia arriba.
Ese control se continuará realizando desde Madrid, tal y como deja clara la respuesta de Fomento: «El nivel de dotación tecnológica de las instalaciones permite que las actividades de regulación y control del tráfico del área norte sean asumidas desde el CRC de Madrid».
La contundente respuesta se complementa remarcando que «actualmente existen cinco centros de control para las líneas de alta velocidad, uno central (CRC Madrid-Atocha –el que asumirá el control comprometido para León–) y cuatro de línea (Zaragoza, Antequera, Albacete y Segovia». Infraestructuras con las que el Gobierno entiende «suficiente para cubrir las necesidades actuales y de futuras líneas a poner en servicio a corto plazo».
Para el CRC leonés, cuyo proyecto y ubicación se decidió durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, se dejan las migajas de «albergar las actividades de cabecera de una importante área de la red que abarca Castilla y León, Asturias y Galicia, reubicando en él distintos departamentos antes dispersos». O lo que es lo mismo, convertir lo que debería ser el centro de control del AVE del noroeste en un simple edificio de oficinas de Renfe y Adif.
Decisión que supone dejar en nada los más de 12 millones de euros que costó la construcción del CRC y los 100 puestos de trabajo que se aseguró iba a albergar. La Comunidad, en este caso León, vuelve así a sufrir los recortes de la tijera de Íñigo de la Serna, apenas unos días después de que el titular de Fomento, tal y como publicó este periódico, retrasara todas las infraestructuras vitales de Castilla y León.
EL PP, RESIGNADO
Y ante esto el PPse muestra resignado a perder una nueva infraestructura para León y se limita a asegurar que «el tiempo ha venido a cambiar la idea inicial y con la tecnología actual el control se puede hacer desde Madrid».
Así lo señala el diputado Eduardo Fernández, quien añade que «ahora lo importante es dar servicio a un edificio terminado». Sobre los cien empleos que se van al limbo se limita a indicar en declaraciones a EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN que «eso lo tendrá que contestar el Gobierno», a la que afirma: «Poco o nada podemos hacer ante una decisión tomada».
Mientras, desde la UPL se destaca lo «engañoso» de la respuesta del Ministerio de Fomento, «porque en realidad no se ha creado ni un solo puesto de trabajo, ni absolutamente ninguna jefatura o dirección de zona como parece insinuar la respuesta», aseguran desde la formación leonesista en un comunicado.
«Lo único que se ha hecho –continúa el escrito– es ubicar en este servicio lo que ya se encontraba en otras dependencias como la antigua estación de Renfe».
La decisión de dejar, ahora sí, definitivamente a León sin ese centro de mando para las líneas de AVE supone que «los leoneses volvemos a sentir el engaño de quien prometió y al final se ha convertido en un fiasco que no genera ni un solo puesto de trabajo», indican desde la UPL.
«RELEGADOS»
Para el PSOE, se trata de una «malísima noticia» que lo que viene a significar que «el PP nunca ha contado con León para nada», asegura el portavoz en el Ayuntamiento de León, José Antonio Díez. El también secretario general de la agrupación socialista de la capital leonesa señala que esta decisión hace que los leoneses se vuelvan a ver relegados, una vez más, «en beneficio de Valladolid y Madrid».
Díez califica de «lástima y vergüenza» el anuncio y arremete contra el alcalde Antonio Silván, del que espera que «sea capaz de reclamar que esta inversión se mantenga en León para que no suceda como con la Ciudad del Mayor».
Para el portavoz socialista en el Consistorio leonés esta decisión supone un ejemplo más de cómo el PP sigue liquidando las inversiones de Zapatero en León. «Lo hicieron con la Ciudad del Mayor, lo intentaron con el Incibe, que ya lo recortaron lo suficiente, y ahora lo vuelven a realizar eliminando el centro de mando del AVE», explica un José Antonio Díez que, eso sí, niega cualquier responsabilidad del PSOE y de los gobiernos de Rodríguez Zapatero por no haber blindado la infraestructura en su momento. «No se pudo hacer por los tiempos de ejecución de las obras, pero desde luego si hubiéramos previsto que lo iban a desmantelar claro que lo habríamos blindado», aclara.
MÁS 12 MILLONES EN CINCO PLANTAS
Adjudicación y firma del contrato de obra. El 25 de febrero de 2011, el Ministerio de Fomento a través de Adif aprueba la adjudicación de las obras del CRC de León, con una inversión de 12.753.396,6 euros. Un mes después, el 30 de marzo, se firma la formalización del contrato con la empresa adjudicataria.
Un centenar de empleos. El compromiso del Gobierno del entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero fue que el CRC llevaría a León el centro de mando y control del AVE, lo que generaría en torno a los cien empleos. Íñigo de la Serna acaba ahora con ese compromiso y lo convierte en un edificio de oficinas.
Cinco plantas y dos sótanos. Veintiséis metros de altura, 1.190 metros cuadrados distribuidos en cinco plantas y dos sótanos, que ahora serán oficinas.