DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA COMUNIDAD / EL DIAGNÓSTICO
Una Comunidad que crece a dos velocidades
Castilla y León recorta el paro pero acentúa las diferencias:la tasa de Ávila duplica a la de Burgos / La región pierde 134.000 habitantes en 6 años / Es líder nacional en educación y atención a los dependientes / La espera sanitaria agudiza las diferencias
La presidenta del Parlamento autonómico, Silvia Clemente, preside la reunión de la Mesa y la Junta de Portavoces de las Cortes-ICAL
Corrupción y recuperación. El debate del estado de la Comunidad, que empieza mañana en las Cortes, girará muy probablemente sobre estos dos vocablos. Sobre todo, porque Castilla y León nunca vivió una etapa tan agitada en los tribunales, con un exvicepresidente y hombre de confianza del actual presidente, investigado por escándalos como la Perla Negra y la trama solar, y porque la salida de la crisis presenta dos caras aparentemente contrapuestas y ofrece aspectos positivos y negativos.
Menos paro, más empleo, salarios más bajos, nuevos contratos dominados por una mayor temporalidad y parcialidad, y una economía con fuerte crecimiento que provoca crecientes desequilibrios entre las provincias y protege menos a los desempleados… y una imparable pérdida de población.
Gobierno y oposición se aferrarán a lo que más les interesa para apuntalar sus diagnósticos. Pero los datos, los oficiales, sobre el estado de la región ponen de manifiesto que Castilla y León aún no se ha repuesto ni de los recortes ni de las consecuencias de la crisis más dura desde el nacimiento de esta Comunidad, que empezó a golpear a su población y a atentar contra la cohesión social y territorial. En definitiva, la amenaza de una recuperación a dos velocidades.
Los castellanos y leoneses que viven en las nueve provincias son cada vez menos. Y sin embargo, el liderazgo autonómico en educación y en servicios sociales es un hecho incontestable a pesar de los recortes. Castilla y León roza el notable en sanidad, pero las listas de espera y el descontento social en algunas zonas cuestionan cualquier evaluación oficial que apunte al sobresaliente.
Todas las cifras tienen sus matices, pero el diagnóstico que aportan los indicadores permiten conocer mejor dónde estamos, cómo evolucionamos y sobre todo si el ritmo de la recuperación y de la cohesión ahonda en desequilibrios territoriales. Nada mejor que una visión de los últimos seis años sobre diez indicadores para tener una visión más imparcial del estado de esta Comunidad:
POBLACIÓN
Castilla y León tiene hoy 2.424.395 habitantes. Es la menor población desde 1996. La Comunidad ha perdido 134.066 personas desde 2011, según la revisión del padrón que publica el INE. Representa un 5,2%, casi cuatro veces más que la media española. Todas sus provincias sufren esta crisis demográfica, pero se acentúa más en las menos industrializadas: Zamora, Ávila y Soria; y menos, en las más potentes económicamente: Valladolid, Burgos y Palencia. La horquilla de pérdida poblacional entre Zamora, que lidera el descenso, y Valladolid, que es la que menos cae, es de 5,7 puntos. Castilla y León es la comunidad con mayor recorte poblacional en los seis últimos años y sus provincias encabezan el ránking.
PARO
La Comunidad ha reducido el paro en 33.484 personas desde el primer trimestre de 2011. Al debate de mañana llega con 171.016 desempleados y una caída del 16,4% en seis años, tres puntos más que la media. Sin embargo, los desequilibrios en la salida de la crisis son importantes. León, Salamanca y Segovia registran más paro que hace seis años. Por el contrario, Burgos recorta el desempleo un 41,4% desde 2011, Ávila un 26% y Valladolid un 24%. La provincia abulense tiene el doble de paro que Burgos: un 20% frente a un 10%. El paro regional del 15,13% es tres décimas y media inferior al nacional. Sólo Ávila supera la media nacional de paro. El último dato de paro registrado (mayo) indica que el desempleo interanual cae más en el conjunto del país que en la región.
EMPLEO
Castilla y León no recupera el empleo perdido. Hoy registra 13.811 ocupados menos que en el primer trimestre de 2011. Representa un 1,4% por debajo del de hace seis años, cuando la economía nacional ha ganado 286.565 nuevos puestos de trabajo, un 1,6% más. Este efecto estadístico tiene que ver con la mayor o menor pérdida de activos de cada zona. Sólo Palencia, Segovia, Soria y Zamora disponen hoy de más empleos que hace seis años. Castilla y León mantiene casi la misma tasa de actividad que entonces, pero provincias como León se desploman y registran la menor de España (50,1%), ocho puntos menos que la media.
SALARIOS
Los trabajadores de Castilla y León son los tercer peor pagados del país. Su salario medio es de 1.593 euros. Sólo extremeños y canarios ganan menos. El sueldo regional es un 42% inferior al de sus vecinos madrileños que son los mejor retribuidos(2.264,8). Respecto a la media ganan casi un 15% menos. En seis años, han perdido un 3,5% sin contar con la inflación. La media salarial en estos seis años ha crecido un 0,5%. En el primer trimestre de 2017, los salarios cayeron un 1,6% frente al 0,2% del país.
PIB
La actividad económica crece con fuerza. Castilla y León dijo adiós a los números negativos en 2014, primera año de repunte del PIB, con un tímido 0,10%, según la contabilidad regional del INE. El avance ha sido potente. El Producto Interior Bruto aumentó un 3,4% en 2016 y un 3,2% en 2015. Su valor es ya ligeramente superior al de 2011. Sin embargo, el peso de la economía regional en el conjunto nacional ha caído una décima: del 5,1% al 5%. El motivo es que Castilla y León ha sido la cuarta comunidad con menor crecimiento. Asturias, Cantabria y Castilla-La Mancha han ido peor en estos años. No todos los sectores han evolucionado igual. La industria gana peso y en el sector servicios el turismo acumula cinco años de crecimiento de viajeros y pernoctaciones.
CONVERGENCIA CON LA UE
En estos años, la Comunidad autónoma y España se han alejado de la renta media europea. Según Eurostat, el valor del PIB por habitante, en términos de poder de compra, asciende a 24.300 euros, el 84% de la media de la UE de los Veintiocho. Pese a que la del conjunto de España es superior (90%), Castilla y León ocupa el séptimo lugar, en parte por su mayor pérdida de población. Entre 2000 y 2015 la Comunidad ha divergido dos puntos y España cinco. Entre Madrid y Castilla y León hay una brecha de 39 puntos. Con datos de 2014, últimos provincializados, la horquilla entre la riqueza de Burgos y la mayor pobreza de Ávila es de 30 puntos. La renta por habitante de Burgos es la única que supera la media europea (101). La renta de los burgaleses es un 43,5% menor que la de los abulenses. Otro desequilibrio territorial.
EXPORTACIONES
El diferente desarrollo industrial marca un diferencial notable en el peso provincial del mercado exterior. Las exportaciones han marcado récord en estos seis años. Los 17.179 millones de euros de 2016 representan un 39% más que los 12.360 de 2011. Y se acentúan los desequilibrios, sobre todo por el empuje de la automoción que se concentra en Valladolid yPalencia.Valladolid acumula hoy el 39% del total, siete puntos más que hace seis años.Palencia pasa del 19% del total al 22,2, y Soria del 2% al 2,34%. Son las tres provincias que ganan cuota exportadora.Burgos retrocede del 25,1% al 20%. León, del 10,2% al 8,3%. Salamanca, del 7,3% al 4,2%. Segovia, del 1,9% al 1,8%. Zamora, del 1,4% al 1% y Ávila, del 1,1% al 1,05%.
EDUCACIÓN
Castilla y León es la comunidad líder en educación. El último informe PISA (2015) , que elabora la OCDE, sitúa a los estudiantes de Secundaria en el primer puesto en promedio de rendimiento en ciencias, comprensión lectora y matemáticas y en séptimo lugar en el mundo entre los 72 países participantes. Sólo Navarra y Madrid le pisan los talones. La Comunidad ha avanzado respecto al informe de 2013, cuando sólo era líder en Ciencias y segunda y tercera en matemáticas y comprensión lectora. La región también mejora en tasas de abandono escolar. Entre 2011 y 2016, los estudiantes que dejan sus estudios han disminuido del 27,5% al 17,3%, en línea con la media nacional cuya tasa de abandono es dos puntos superior a la autonómica.Castilla y León es la séptima región con menor abandono. Un potencia educativa en crecimiento que aún conserva una de las tasas universitarias más elevadas del país.
SANIDAD
La sanidad regional presenta dos caras diferenciadas. Castilla y León registra casi un notable en el grado de satisfacción ciudadana, pero hay malestar y desequilibrios en las listas de espera. El barómetro sanitario que publica el Ministerio de Sanidad sitúa a la Comunidad en sexto lugar con un 6,91, treinta y seis centésimas por debajo de la media. Es ligeramente inferior al 7,06 de 2011, pero acumula cuatro años consecutivos de ascenso.
Cuestión distinta son las grandes diferencias en las listas de espera quirúrgicas, cuyo tiempo medio -107 días- y número de pacientes -28.000- acaba de certificar el Ministerio para situar a la región en quinto lugar. Esa mala posición se debe a los notables desequilibrios provinciales. El Bierzo sufría en marzo 151 días de espera media y Salamanca, 135. Gran contraste con los 26 días de Palencia y los 84 de media en un trimestre en el que se han producido ligeros avances.
SERVICIOS SOCIALES
La Comunidad autónoma es y ha sido líder en atención a la Dependencia. El año pasado terminó con el 99,4% de los dependientes atendidos, 28 puntos por encima de la media. Todos los indicadores mejoran al menos desde el punto de vista estadístico: prestaciones, prevención y promoción de la autonomía personal, teleasistencia, ayuda a domicilio, atención residencial, vinculación al servicio, asistencia personal y cuidados familiares. El presidente de la Asociación estatal de directores y gerentes en Servicios Sociales, José Manuel Ramírez Navarro, ha elogiado el desarrollo del Sistema de Atención a la Dependencia en la Comunidad, que califica como «diligente», al tiempo que destaca que «funciona de manera adecuada». «Castilla y León es la única comunidad autónoma que tiene plena atención» dijo, con una lista de espera por debajo del 1%, mientras que algunas autonomías rozan el 50%. La situación incluso ha mejorado respecto a 2011, cuando se atendía al 92%.
INVESTIGACIÓN EN CAÍDA LIBRE Y LEJOS DEL OBJETIVO
Octavo lugar. El indicador de gasto en I+D es considerado por muchos analistas como el que refleja mejor a apuesta por el crecimiento de calidad. En Castilla y León está en franco retroceso. Al término de 2015, último año con cifras oficiales del INE, el gasto en investigación y desarrollo de Castilla y León equivalía al 0,99% de su ProductoInterior Bruto.La Comunidad ocupa ahora el octavo lugar, tras haber estado en un digno quinto puesto al final de la bonanza económica (2008). La brecha con la media del país es de 23 centésimas (1,22% del PIB). El 2011 tuvo una ligera y excpecional recuperación. La Junta se ha marcado el reto de llegar al 2% en 2020. El presupuesto aprobado la semana pasada da un impulso a la I+D, pero queda mucho camino por recorrer para llegar a la media europea.