CADENA ALIMENTARIA
Control de los abusos en la cadena de valor
Un informe de AICA refleja una tendencia a regular públicamente las prácticas desleales

Varios consumidores realizan su compra en un supermercado de la Comunidad.-ICAL
Cada vez más Estados Miembros en Europa reflejan una clara tendencia a regular públicamente las prácticas comerciales desleales en la cadena alimentaria, «con agencias con plenas capacidades de control y sanción más allá de la vía judicial».
Así se refleja en el último informe del AICA que actualiza el realizado durante el primer semestre de 2016, y que analiza el control de estas prácticas en los países de la UE. Sigue ganando fuerza la propuesta de desarrollar una normativa comunitaria específica, aunque las conclusiones del informe dejan claro también que «todavía hay resistencias».
El estudio constata que existen algunas iniciativas autorreguladoras que «funcionan bien» (Bélgica), y otras que no han funcionado de la misma manera (Reino Unido), destacando la necesidad de establecer medidas reglamentarias con mecanismos de garantía de cumplimiento «eficaces e independientes».
La realidad es que el debate está abierto y que el propio comisario europeo de Agricultura, Phil Hogan, apoyaba recientemente, en el marco de una Jornada sobre la próxima reforma de la PAC, una normativa europea en esta materia. Propuesta que apoya España y Castilla y León.
El informe de la Agencia de Información y Control de la Cadena Alimentaria señala que los modelos mixtos generalmente son los que cuentan con más apoyos, combinando instrumentos públicos y privados.
Si la normativa europea avanza, el documento de conclusiones sitúa el próximo debate en cómo homogeneizar su aplicación por Estado miembro, ya que actualmente hay «importantes heterogeneidades». Y en este aspecto se destaca la normativa y los roles de las autoridades de control, con un rol mediador, por ejemplo, en Reino Unido y otro sancionador en el caso de España o Eslovaquia.
Como dato interesante, hay que apuntar que las prácticas comerciales desleales ocurren en todos los Estados miembros y en todas las etapas de la cadena. Los resultados muestran también que esta percepción es «mayor» en los primeros eslabones de la cadena-productores- y menor en las etapas finales-minoristas-. La encuesta también ha demostrado que los abusos son básicamente un problema nacional, es decir, los casos entre fronteras «son muy poco comunes».
Entre los países analizados destaca la AICA como la agencia «más activa» en el control de estas prácticas, aunque también se pone de manifiesto el caso francés y el de Eslovaquia.
El estudio, realizado por el Centro de Investigación en Economía y Desarrollo Agroalimentario para la AICA, concluye que un sistema mixto, que combine instrumentos autorrregulatorios, donde el control se realice por una autoridad independiente con amplios poderes, dentro de un marco regulatorio general europeo, «sería la mejor opción que combinaría efectividad con aceptación de los actores de la cadena».