AGRICULTURA
Un cultivo cooperativo
Futuro Naturduero y la Asociación de Productores de Castilla y León lideran dos proyectos para poner en marcha dos plantas procesadoras de pistachos

Labores de cosecha en la campaña pasada en la plantación toresana de Talegón.-UPA
El sector tiene claro que en poco tiempo no podrá asumir el procesado de los pistachos de manera individual. Salvo la plantación de Félix Talegón, en Zamora, y alguna más en Palencia y Valladolid, el resto de parcelas en Castilla y León son aún muy jóvenes, pero en unos años la producción aumentará notablemente. Poner en marcha en solitario una planta de estas características le costaría a cada agricultor del orden de 60.000 euros, algo inasumible en estos momentos.
Este es el motivo por el que están surgiendo iniciativas en la Comunidad para concentrar a los productores y acometer estos trabajos, junto a la comercialización. Es el caso de la cooperativa Naturduero, de reciente creación, que espera poner en marcha este año una planta procesadora para sus 34 socios, procedentes principalmente de Zamora y Valladolid, y que aglutinan unas 120 hectáreas. La planta estará en Toro, con un secadero grande y modular de pelado y secado. El proyecto de la nave y los presupuestos para la instalación de la máquinaria están cerrados a la espera de la licencia de obras, como destaca el secretario de la cooperativa Julio Alberto Martín. Este joven agricultor se incorporó hace cinco años al sector agrario con una plantación de pistachos, un cultivo en el que confía totalmente.
La intención de Naturduero es procesar ya este año unos 1.000 kilos y emprender después una segunda fase de envasado y comercialización.
Por su parte, desde la Asociación de Productores de Pistacho de Castilla y León, Aspropicyl, se está promoviendo otro proyecto cooperativo que tratan de impulsar unos cien socios, con unas 250 hectáreas, y que estaría ubicado en el centro de Castilla y León. Este proyecto aglutina a emprendedores de toda la Comunidad. El reto es comenzar a trabajar en la planta de procesado en 2018 para evitar a los intermediarios. Según Talegón, el futuro pasaría por que las cooperativas «fijaran» precios ante los compradores para evitar distorsiones a la baja en el mercado a la baja. En definitiva, concentrar producciones, ofrecer un servicio a los socios con el que ahora no cuentan, e intervenir en la venta.