LA MACRORREGIÓN SUMA UN NUEVO SOCIO
Unidas por turismo, transporte y automoción
El eje ferroviario común aspira a ser receptor de fondos de la UEpara unir la Península con el resto del continente / La incorporación de Cantabria eleva a 32 las universidades y a 89 los centros investigadores

-EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN
La Macrorregión Resoe –Regiones del Sudoeste Europeo– inició su andadura oficial el 17 de septiembre de 2010 con la firma del memorando de entendimiento entre Castilla y León, Galicia y la región Norte de Portugal. Desde ayer, con la incorporación de Cantabria, los socios ya son el doble, seis.
Castilla y León, que ya había trabajado desde los 90 en programas de cooperación económica con las regiones lusas, fue una de las promotoras entusiastas del proyecto. No solo por ser socio fundacional, sino porque la firma con la que empezaba a andar la Resoe se estampó en Valladolid.
La unión de Castilla y León, Galicia y el Norte de Portugal en 2010 nació con claros objetivos de mejora en muchos aspectos comunes –logísticos y de transporte, turísticos, medioambientales o académicos– pero sobre todos ellos, primaba ser «más fuertes» en Europa en la cooperación transfronteriza y buscar nuevas vías para captar fondos en la Unión Europea.
La mirada estaba puesta en la programación europea 2014-2020 para acceder a los nuevos recursos. Como recordó entonces el consejero de la Presidencia de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, «el nuevo escenario de financiación europea, más restrictivo y con fondos más limitados», hizo necesario dar el paso a crear alianzas entre regiones para la presentación de proyectos.
La Resoe, nacida para fomentar la cohesión social, económica y territorial, además de compartir recursos e intereses comunes, fue la primera macrorregión creada en España. Sus buenos resultados hicieron que el 9 de mayo de 2014 Asturias y la Región Centro de Portugal, se adhiriesen a la Macrorregión en un acto que se celebró en Oporto.
CORREDOR ATLÁNTICO
Con la incorporación de Cantabria, la Resoe tiene una extensión de 189.414 kilómetros cuadrados y una población de 12,7 millones de habitantes. Castilla y León es la primera en extensión (94.225 kilómetros cuadrados) y la Región Norte de Portugal la más poblada (casi cuatro millones de habitantes).
Son muchas las sinergias potenciales de la unión, pero destaca una sobremanera:el Corredor Atlántico. Por su geolocalización, la Macrorregión ocupa el corazón de este eje ferroviario vertebrador prioritario para la Unión Europea, cuya ejecución debe concretar de aquí a 2030.
La futura infraestructura ferroviaria para tráfico de pasajeros y mercancías, con más de 2.000 kilómetros, conectará los puertos de la fachada atlántica con el resto del continente y ahora se incorpora el de Santander, tercero de España en tráfico de vehículos.
Cruzando Castilla y León, se asoma al mar por Galicia y al interior en su conexión con el eje Madrid-Coruña. También cose de norte a sur el territorio nacional, a través de la Ruta de la Plata, que enlaza Asturias con Sevilla, acariciando el oeste de la Comunidad.
El Corredor Atlántico es vital para el transporte y, en consecuencia, para todas las actividades productivas que de él dependen. De ahí que uno de los trabajos más urgentes de los seis socios de la Macrorregión sea presentar un proyecto, en concreto para el eje Aveiro-Miranda de Ebro-Irún, capaz de hacerse con una partida de los 29.300 millones de euros, que la UE repartirá entre nueve corredores.
Sin descartar a la industria de automoción que implica a las hasta ahora cinco regiones existentes, otro patrimonio común de los socios de Resoe son sus universidades. Ahora pasan a ser 32 con la Universidad de Cantabria, más tres instituciones con estudios universitarios: la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, la Universidad Europea del Atlántico y el Centro Universitario Cesine.
Además, cuentan con una red de 89 centros de investigación, foco de atracción de fondos para la I+D. Castilla y León, Galicia, Asturias, y el norte y centro de Portugal acaparan casi un tercio de la superficie de la Península Ibérica (el 4,3% de la extensión de la Unión Europea), pero poco más de uno de cada cinco habitantes (el 2,4% de la población de la UE). De ahí que otro de los retos de la macrorregión sea la articulación de una estrategia europea por el cambio demográfico y estímulos económicos para territorios con este tipo de problema.