La USAL presenta un sistema «puntero» para detectar dosis pequeñas de tóxicos
La Policía Local utiliza el nuevo espectrómetro de masas en sus controles de drogas / El instrumento cuesta 215.000 euros

El vicerrector de Investigación y Transferencia, Juan Manuel Corchado, junto al espectrómetro.-ICAL
La Universidad de Salamanca presentó ayer un nuevo espectrómetro de masas de triple cuadrupolo «puntero y de vanguardia» para detectar compuestos de distinto tipo en pequeñas cantidades en el organismo. Se trata de una infraestructura para «ofrecer servicios a investigadores, empresas privadas y administraciones públicas con la última tecnología para hacer investigación puntera», explicó el vicerrector de Investigación y Transferencia de la Usal, Juan Manuel Corchado.
«Es importante porque va a permitir desarrollar metodologías que faciliten la identificación de posibles efectos con la presencia de ciertas sustancias en el organismo y así mejorar la salud de todos», continuó el vicerrector de la institución salmantina, que ya adelantó el convenio con la Policía Local de Salamanca con el que se está utilizando el espectrómetro en los análisis de presencia de sustancias estupefacientes en los conductores, informa Ical.
No obstante, también existen otras aplicaciones para «un equipo de elevada sensibilidad», como explicó el responsable de la infraestructura y del laboratorio que la alberga, César Raposo. Así, el espectrómetro de masas de triple cuadrupolo servirá para desarrollar nuevos métodos para detectar compuestos peligrosos, como residuos de pesticidas o contaminantes, en el agua, o elaborar nuevos métodos para seguimiento de fármacos en plasma gracias a otro convenio con Incyl. Todo ello con una precisión que permite confirmar la presencia de estos residuos «con total seguridad».
«A nivel de Castilla y León es un equipo que puede ser referencia para desarrollo de medios», reseñó Raposo, que también aseguró que el equipo responde a «peticiones puntuales para otros laboratorios porque es un equipo puntero del que hay pocos con esta sensibilidad. Las cantidades que analizamos son inferiores al picogramo», concluyó Raposo, quien no obstante aseguró que los resultados de los distintos proyectos y su difusión dependerá «del propio investigador o de las instituciones que los hagan».
El espectrómetro ha tenido un coste de 215.000 euros, financiados en un 80% por el Ministerio de Economía y Competitividad y en un 20 por ciento por la propia Universidad de Salamanca. Estará ubicado en el Servicio de Análisis Elemental, Cromatografía y Mapas de la Universidad de Salamanca y pertenecerá al Servicio Nucleus, cuya directora, Julia Almeida, y el responsable del Área Técnica Instrumental, Narciso Martín Garrido, también estuvieron presentes en la presentación.
Tal y como especificó Corchado durante la presentación, el espectrómetro de masas es una «tecnología complementaria» a la existente en otros organismos de análisis e investigación de Castilla y León con el objetivo de «dar el mejor servicio a la Comunidad Autónoma sin que haya redundancia». En ese sentido, el vicerrector de Investigación y Transferencia anunció «varias presentaciones» de nuevos aparatos a lo largo de las próximas semanas. Asimismo, la Universidad de Salamanca está «tramitando ayudas» para la adquisición de equipos que llegarán «en lor próximos meses» y que también estarán cofinanciadas por el Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno de España.
Por último, y en referencia al ‘banco de cerebros’ que la Universidad de Salamanca tiene en colaboración con el Instituto Biosanitario de Salamanca (Ibsal), Corchado anunció que se está trabajando en «la estructuración de un sistema para mantenerlo y mejorarlo» con la idea de «potenciarlo aún más a lo largo de los próximos años para que sea objeto de más estudios».