Desarticulado un grupo de veinte personas que robaba maquinaria

Cometieron hasta 89 robos en Ávila, Segovia, Madrid, Ciudad Real y Toledo

Publicado por
Antonio García

Creado:

Actualizado:

La Guardia Civil ha detenido a veinte personas de origen español y magrebí, de entre 20 y 49 años y residentes en Madrid y Toledo, como supuestas autoras de 89 delitos relacionados con el robo de maquinaria industrial en toda España, aunque especialmente en cinco provincias entre las que figuran Ávila y Segovia.

A estos dos puntos de Castilla y León se sumaban Madrid, Ciudad y Toledo como principales puntos para robar diversa maquinaria industrial y cometer estafas para apropiarse igualmente de maquinaria pesada que posteriormente alquilaban a nombre de terceras personas, entre las que llegó a figurar un fallecido.

Esta operación desarrollada desde mediados de 2015 ha logrado la desarticulación de un grupo criminal especializado en la sustracción de maquinaria industrial mediante la estafa, resultando detenidas 20 personas que pasaron a disposición judicial. El magistrado encargado del caso sólo decretó el ingreso en prisión del cabecilla del grupo.

En el registro de la finca de este último, los agentes encontraron más de 10 kilos de marihuana en cogollo embasada para la venta, así como cuatro kilos de opiáceos -heroína, morfina y codeína- y cinco kilos de sustancias de corte para la adulteración. Por ello, también se le imputa un delito contra la salud pública de tráfico de drogas.

Durante la operación, la Guardia Civil logró intervenir documentación y efectos procedentes de los robos cuyo valor se sitúa por encima de los dos millones de euros. Entre ellos figuran generadores para riego de gran potencia, grupos electrógenos, retroexcavadoras, equipos topográficos profesionales valorado cada uno en más de 50.000 euros.

Cargando contenidos...

Las investigaciones realizadas a partir de varias denuncias de empresas dedicadas al alquiler de maquinaria de obra, determinaron que el grupo utilizaba documentación falsa o robada para alquilar dicha maquinaria, que era almacenada en una finca hasta contactar con una cartera de receptadores de origen marroquí que la trasladaba en pequeños caminos y furgonetas de chatarra hasta Marruecos.