AGRICULTURA MAPA INFRAESTRUCTURAS AGRARIAS
Las concentraciones y los nuevos regadíos se llevan 610M€ hasta 2020
El mapa de infraestructuras contempla actuaciones en 220.00 hectáreas y 19.000 explotaciones

El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y la consejera de Agricultura, Milagros Marcos, antes de clausurar la jornada de presentación del Mapa de Infraestructuras Agrarias.-ICAL
El futuro de la agricultura pasa por una mayor competitividad, o lo que es lo mismo, por la mejora de la rentabilidad de las explotaciones. Una mejora en la que el regadío y la concentración parcelaria se presentan, según la Junta, como «pilares estratégicos» del desarrollo rural. Bajo esa premisa, el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, presentó ayer, en Valladolid, el nuevo mapa de infraestructuras agrarias que contempla una inversión de 610 millones de euros hasta el año 2020, y que beneficiará a 19.000 explotaciones en Castilla y León.
Herrera asume así el compromiso adquirido en las Cortes con la finalidad de hacer frente al desequilibrio territorial, y mejorar el nivel de vida de agricultores y ganaderos. El plan diseñado por la Consejería de Agricultura pretende actuar en 60.000 hectáreas de regadío y contempla inversiones en materia de concentración parcelaria que alcanzarán a otras 160.000 hectáreas en la Comunidad.
«Es un mapa vivo y participativo», según Herrera, que invitó ayer al sector a «involucrarse» y realizar sus aportaciones en aras de una planificación que pretende ser «objetiva, territorializada, y transparente».
Unos criterios que destacó también en la presentación la consejera de Agricultura, Milagros Marcos, y que permitirán a la Junta ser «más proactivos». «Tenemos herramientas financieras y administrativas para agilizar los procesos», manifestó. Y es que si el objetivo es mejorar la competitividad, fijar población, incorporar más jóvenes y mejorar el acceso de la mujer al sector, los datos son elocuentes.
El número de incorporaciones de jóvenes es 6,5 veces superior en regadió que en zonas de secano y un 40% mayor también en zonas concentradas frente a las no concentradas, como subrayó el presidente de la Junta. Además, la densidad de población es tres veces superior en zonas de regadío de alta intensidad respecto a zonas de secano, así como la proporción de mujeres respecto a hombres (+2%), según el análisis de la administración.
Si hablamos de empleo, las cifras son igualmente aplastantes. Las zonas de regadío presentan unas tasas de actividad muy superiores, con un número de trabajadores que es 3,6 veces superior.
La Consejería de Agricultura trabaja en clave de planificación «por el futuro del campo», en palabras de Marcos. Y lo hace a través de tres tipo de actuaciones que considera fundamentales hasta 2020.
En materia de concentración parcelaria, se llevarán a cabo procesos de concentración y reconcentración en más de 160.000 hectáreas con una inversión de 110 millones de euros procedentes de fondos autonómicos, nacionales y europeos. La responsable de Agricultura avanzó en este sentido que se trabaja actualmente en el futuro reglamento de la Ley Agraria para «acompasar» los borradores a unos criterios «más ágiles» en la tramitación. «El objetivo es que toda la Comunidad pueda acceder a la concentración», aseveró.
Así, el plan de infraestructuras agrarias establece criterios vinculados a los procesos de mejora, modernización y/o transformación de regadío; de preferencia de concentraciones ya declaradas de utilidad pública y urgente ejecucción o en proceso; criterios vinculados a la productividad y a la aceptación social, entre otros.
En relación a la modernización de regadíos, el mapa diseñado por la Junta prevé actuar en 40.000 nuevas hectáreas con una inversión de 294,6 millones de euros de fondos públicos y privados.
La previsión, según Herrera, es llevar a cabo actuaciones en las comunidades de regantes del Canal del Páramo y Páramo Bajo en León, y realizar obras pendientes como Zorita en Salamanca, y Pollos y Castronuño en Valladolid.
De la misma forma, hay otras actuaciones incluidas en el Plan que dependerán, según la Junta, de la «disposición de los propios regantes» como el Canal de Villares en León; Fuentes de Nava y Villalaco en Palencia; el Carracillo en Segovia; el Canal de Inés, Eza y Campillo de Buitrago en Soria; el Canal del Duero en Valladolid; y el Canal de San José en Zamora.
La tercera ‘pata’ de este nuevo diseño de infraestructuras agrarias se refiere a los nuevos regadíos con la puesta en riego de 20.000 hectáreas y una inversión de 206 millones de euros, entre financiación pública e iniciativa privada. Una actuación que permitirá avanzar «definitivamente», según la planificación de la administración autonómica, en la ejecucción de Payuelos o La Armuña. También se contemplan otras iniciativas en Castilla y León como el Aranzuelo en Burgos; el Valdavia en Palencia; el Rituerto y Añavieja en Soria; y el Esla-Carrión en Valladolid y Palencia, entre otras.
El presidente de la Junta resaltó ayer el trabajo realizado por los ténicos de Agricultura y anunció que el mapa estará en «constante evaluación», con el objetivo de que se convierta en un instrumento «continuo y dinámico de programación».