Casi 26.700 desempleados menos rebajan la tasa de paro hasta el 16,2%
La cifra de ocupados crece en 21.400 personas en un año, mientras otros 5.300 dejan de ser activos

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El número de parados volvió a situarse en Castilla y León por debajo del listón de los 200.000, al descender hasta las 186.500 personas en el segundo trimestre del año, la cifra más baja desde el verano de 2010, según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada ayer.
Eso supone recortar el desempleo un 12,5% en el último año y un 11% respecto al trimestre anterior, porcentajes que en ambos casos mejoran los descensos medios registrados en España, del 11,1% anual y del 4,5% intertrimestral. En consecuencia, la tasa de paro sigue siendo más liviana en Castilla y León (el 16,25%, la más baja de los últimos cinco años) que en el conjunto nacional (20%), tras reducir en 2,2 y 2,4 puntos esa cuota, respectivamente.
En términos absolutos, en el último año salieron de la lista 26.700 desempleados en la Comunidad.
Dejar de figurar como demandante de empleo no significa necesariamente haber encontrado un trabajo, ya que la estadística puede esconder otros factores, como un descenso de la población activa, algo habitual en esta tierra por el envejecimiento y la constante fuga de habitantes. Los datos del último trimestre reflejan, sin embargo, que esta vez la bajada del paro sí es consecuencia directa de la creación de empleo (aunque, de nuevo, mayoritariamente temporal). El número de ocupados aumentó en 21.400 personas, mientras otras 5.300 dejaron de estar paradas porque, en realidad, abandonaron el grupo de los ‘activos’. O, mejor dicho, al de las ‘activas’, porque ese descenso de mano de obra corresponde a una disminución de mujeres.
Esa bajada puede explicar otro dato poco frecuente:que el paro femenino disminuya casi el doble (17.500 desempleadas menos, el -15,7%) que el masculino (9.200 menos, el -9%). En consecuencia, el número total de mujeres buscando trabajo (93.800) se aproxima al de los hombres (casi 92.700). La brecha se mantiene al hablar de ocupados, donde los hombres copan casi el 56% de la tarta laboral al asumir 538.600 puestos de los 960.700 existentes en la Comunidad.
Por sectores de actividad, el paro disminuyó en la construcción (un 35,2%, al dar trabajo a 3.400) y en los servicios (un 8%, al encontrar empleo 4.600 personas en los últimos doce meses). En términos absolutos, sin embargo, el mayor recorte de desempleados se registró dentro de lo que la EPA denomina ‘no clasificados’, un epígrafe donde contabiliza a parados que buscan su primer empleo o que dejaron el último hace más de un año:procedentes de este colectivo, 21.500 personas abandonaron la lista del paro.
En la industria el desempleo aumentó (un 28,3% al dejar sin empleo a 3.000 personas en el último año), aunque si observamos la cifra de ocupados por sectores la actividad industrial generó 10.600 puestos, lo que podría explicarse porque esos nuevos trabajadores procedían del epígrafe ‘sin clasificar’ antes mencionado.
Este punto nos lleva a analizar cuánto tiempo llevaban buscando trabajo los desempleados que han dejado de serlo en el último año. En efecto, la mayoría llevaba más de dos años (13.100) o más de uno (11.900), lo que demostraría la eficacia de las políticas para insertar en el mercado laboral a parados de larga duración. Otros 2.900 llevaban menos de doce meses y 1.400 encontraron un trabajo en menos de medio año.
Por nacionalidades, los españoles absorbieron casi en su totalidad la caída del paro (baja un 14,1%), mientras los extranjeros apenas acortaron un 0,8% la cifra de demandantes de empleo.
Por grupos de edad, el grueso de las personas que salió del paro tenía más de 25 años, aunque preocupa el aumento de parados entre los mayores de 55 años (el único grupo donde sube, un 5%, con 1.400 personas más). Los jóvenes también aliviaron su cola de parados (un 8,5% menos), al abandonar la lista casi 2.600 personas de menos de 25 años.
De los 960.700 ocupados en la Comunidad, la mayoría son asalariados, 751.700, tras aumentar un 2% respecto a 2015. En concreto, el número de asalariados con un contrato temporal aumentó en 22.455 personas (13,61% más), mientras se destruyeron 7.700 puestos indefinidos (caen un 1,35%).
Los casi 210.000 ocupados restantes en la Comunidad corresponden a trabajadores por cuenta propia, que crecieron un 3% en el último año.
El 85% de los ocupados trabaja a tiempo completo (812.700 personas, 25.300 más que hace un año), mientras el 15% restante lo hace a tiempo parcial (148.000 personas, casi 3.900 menos que un ejercicio antes)