Diario de Valladolid

Economía

El minúsculo sector de las TIC solo factura el 0,46% del país

Castilla y León acoge el 2,9% de las empresas de Tecnología de la Información y la Comunicación / La Comunidad autónoma invierte el 1,2% del total, frente al 59% de Madrid y el 15% de Cataluña

Trabajadores de una empresa del Centro Tecnológico de Boecillo, Valladolid.-Pablo Requejo

Trabajadores de una empresa del Centro Tecnológico de Boecillo, Valladolid.-Pablo Requejo

Publicado por
Cristina S. García

Creado:

Actualizado:

La cifra de negocio del sector de Tecnologías de la Información en Castilla y León es prácticamente testimonial, ya que solo factura el 0,46% del país, en la misma línea que Canarias, Navarra o Asturias.

El peso de Castilla y León es similar al que tienen regiones uniprovinciales, lo que significa que se trata de un dato muy pobre para una comunidad que cuenta con «la materia prima necesaria», o lo que es lo mismo, hasta cuatro universidades públicas que se dedican a formar en tecnologías de la información.

Según revela el último informe anual del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, el peso del sector TIC en Castilla y León es irrisorio, ya que solo acoge el 2,9% de las empresas del sector, genera un 0,99% de empleo e invierte el 1,2% del total de inversiones en TIC.

Así lo explica el presidente de Aetical (Federación de Asociaciones de Empresas de Tecnologías de la Información, Comunicaciones y Electrónica de Castilla y León), Agustín Lorenzo, quien compara la situación de las TIC con el sector primario de la región. «Producimos talento y mano de obra, lo exportamos y terminamos comprándolo a un valor mucho más elevado», afirma.

Con el 73% de la facturación centralizada en Madrid, esta comunidad y Cataluña demuestran que, según aumenta el tamaño de las empresas tiende a darse una mayor concentración del volumen de ingresos generados.

Así, la Comunidad contaría con un 1,8% de la facturación española en microempresas TIC, 1% en pequeñas, 1,1% en medianas y no cuenta con ninguna gran empresa. Para Lorenzo, la solución para mejorar la situación del sector pasaría por que los agentes implicados, «se comprometieran a apostar por el sector», para establecer una politica que «permita crecer». Por un lado, que las universidades apoyen a los estudiantes para que se queden en la Comunidad, y por otro, que administraciones y empresas apuesten por la capacidad de la región.

Las causas las encontramos en que las de tamaño grande necesitan un cliente final, una industria grande para vender el producto. Como por ejemplo es el caso de la industria automovilística, la cual depende de empresas extranjeras que consumen tecnología de su matriz.

Por otra parte, las administraciones públicas son el gran consumidor de TICS, con aproximadamente una cuarta parte del consumo. El problema en este caso es que «prefieren consumir fuera porque no creen en el sector regional», según Lozano porque al consumir de grandes superficies a bajo precio, «creen que es más seguro, pero no siempre es así».

Si no generamos consumo las empresas son cada vez más pequeñas y su capacidad para contratar empleados, por tanto, es menor. Es lo que ocurre en la Comunidad, donde las pequeñas empresas (de 10 a 49 empleados) suman el 2,7%, ocpando las microempresas el 3,2% del total. Castilla y León suma pues un 2,9% de empresas TIC, muy por debajo del 31,8% de Madrid o el 22,2% de Cataluña.

Durante la pasada legislatura se promocionó unificar las compras de la administración buscando el ahorro, eso condicionó que muchas empresas disminuyeran en su tamaño. En la actualidad se dan muchos casos en los cuales son las empresas de otras comunidades las que subcontratan a una empresa deCastilla y León para llevar a cabo un proyecto de esta misma región, causando que el valor añadido de esos proyectos no recaiga en la Comunidad.

En cuanto a la inversión realizada, tan solo el 1,2% corresponde al gasto realizado por Castilla y León, superando el 59% en Madrid y el 15% en Cataluña. Esto es debido a que las pymes tienen una limitación de inversión, a partir de la cual si no se las inyecta capital o trabajo no podrán crecer. La razón también reside en el hecho de que las empresas corresponden a un tejido empresarial tan pequeño que no realizan productos con gran capacidad competitiva.

tracking