Política
La portavoz municipal de UPyD anuncia que deja su partido y la política tras los resultados del congreso extraordinario
La todavía portavoz municipal de la formación magenta en el Ayuntamiento de Segovia, número 3 de la candidatura a la dirección que lideraba Irene Lozano, se va "por convicciones”
La portavoz municipal de UPyD en el Ayuntamiento de Segovia, Luciana Miguel, anunció hoy que deja su partido y la política por no sentirse identificada con la nueva dirección resultante del congreso extraordinario del pasado sábado, en el que salió vencedora la propuesta más continuista, encabezada por el abogado Andrés Herzog, que rechaza pactar con Ciudadanos. Era la número 3 de la lista de Irene Lozano, Renovadores, y sigue los pasos del número 2, Toni Cantó, al solicitar su baja como afiliada, aunque en su caso descarta entrar en la formación de Albert Rivera para centrarse en su labor profesional como médico forense.
“Cada uno puede tomar la decisión que quiera, cualquiera me parece bien, y la mía es salir de la política, recuperar mi vida, volver al anonimato”, afirmó Miguel en declaraciones recogidas por Ical durante la rueda de prensa que ofreció en el Consistorio segoviano, donde UPyD obtuvo dos ediles en las pasadas elecciones y su puesto será ocupado por la número 3, Esther Bermejo. “No me voy a ningún lado, dejo la política para volver a casa”, aclaró. “Por convicciones entré en UPyD y por convicciones me voy”, por considerar esta opción personal “la más coherente”.
“Nuestro partido tiene las mejores ideas, pero no nos convierte en mejores que nadie, y creo que no hemos sabido transmitir eso, por eso decidí dejar el Consejo de Dirección (en noviembre de 2014)”, argumentó. Considera que UPyD tomó “un rumbo equivocado” que esperaba haber ayudado a reorientar desde el pasado sábado con Renovadores, pero que ahora ya no ve posible alterar para dar un futuro a la formación magenta en el que no cree.
“Ojalá me equivoque”, añadió sin reproches aunque, preguntada por si culpa de la situación actual de UPyD a Rosa Díez, y a quienes la acompañaron en su fundación, no ocultó su opinión: “Quien tiene la responsabilidad de dirigir un partido es quien debe asumir los méritos y también los fracasos”.
Miguel deja UPyD tras haber cosechado los mejores resultados de su partido en las pasadas elecciones municipales y autonómicas, al erigirlo en tercera fuerza política provincial y entrar por primera vez tanto en la Diputación como en el Ayuntamiento de Segovia. Fueron los frutos de cuatro años de trabajo fuera de las instituciones, pero dentro de la actualidad social y política, sobre todo, por haber promovido la apertura de las causas judiciales de Caja Segovia.
“En estos años el trabajo de UPyD ha sido impecable, no se puede sacar un pero, y comparto las ideas que promueven la transformación del funcionamiento institucional, pero un partido no es exclusivamente unas ideas, también es una estrategia y son unas formas con las que yo discrepo absolutamente”, señaló. Y en este sentido, considera que las dos corrientes internas que suscitó esta situación, las encabezadas por Herzog y Lozano, “convergen con enorme dificultad, si es que pueden converger”.
La nueva dirección, “igual de equivocada que la anterior”
Para Miguel, la nueva dirección “está igual de equivocada que la anterior” y apuntar hacia un “camino de aislamiento” que ella no quiere “recorrer”. “Por todo esto he solicitado la baja del partido y como no entiendo mantener un cargo si ya no formo parte de UPyD, esta decisión determina la necesidad de mi dimisión como concejala del Ayuntamiento de Segovia”, incidió.
“Me voy con la tranquilidad de haber contribuido a que UPyD sea en Segovia un partido fuerte, muy cohesionado y con la certeza de que el grupo municipal se queda en las mejores manos, las de Cosme Aranguren y Esther Bermejo, gente muy cualificada, que ha trabajado codo con codo conmigo en los últimos cuatro años”, prosiguió.
Miguel relató que “el sacrificio de los últimos cuatro años no ha sido fácil”. “Sobre todo estando fuera de las instituciones, más el coste en términos de tiempo con mi familia o incluso económicos, porque en este partido nunca nadie cobró nada”, aseguró. “Yo tampoco, al contrario, hemos aportado incluso dinero cuando ha hecho falta, y creo que ha merecido la pena porque hemos sido útiles”.
A la todavía concejala de UPyD (hasta que se haga efectiva su baja en el próximo pleno) le costó contener la emoción cuando, ya con voz entrecortada, agradeció la labor realizada por sus compañeros, “gente maravillosa, honesta, generosa, trabajadora y preparada profesionalmente”. Y también cuando valoró el papel de los afiliados que apoyaron la candidatura en la que ella se integró, así como el de los segovianos, dado que “muchas de las denuncias públicas” de UPyD en la provincia, sobre todo las relacionadas con Caja Segovia, se basaron en información y “reivindicaciones de gente anónima que ha vivido en primera persona situaciones que no podían admitirse”.
Coincidencias con Ciudadanos
Respecto a la relación entre C’s y UPyD, Miguel señaló que son “dos partidos diferentes pero que comparten algunos elementos esenciales de los proyectos, como la despolitización de algunas instituciones o la diferenciación de poderes”. “Tienen propuestas distintas, pero también hay algunas cuestiones de regeneración democrática que compartimos, y mi opinión ha sido siempre que no había ningún motivo para no ser capaces por patriotismo de defender conjuntamente esas cosas que teníamos en común”.
De ahí que decidiera sumarse a la corriente que pedía el cambio de rumbo y la convergencia. “Si tú crees que algo tiene que cambiar, igual que lo he aplicado en la política lo he aplicado en mi partido. Hay que ser activo y si me parece algo mal, hago la crítica pero ofrezco una alternativa”, indicó. “Esa era Renovadores, una alternativa al rumbo que seguíamos, y una vez que hemos perdido no pasa nada, deseo la mejor de las suertes a la dirección que se queda y que acierte con el criterio necesario para poner en valor el proyecto de UPyD, que me parece que sigue siendo necesario para España”.
Además, Miguel reconoció que tras los resultados del congreso extraordinario y hasta la fecha no ha recibido ninguna llamada de la nueva dirección. “No me llamó nadie cuando Segovia consiguió los mejores resultados nacionales de UPyD, con dos concejales en la capital, un diputado provincial y tercera fuerza política en Segovia provincia, y no me ha llamado nadie desde el sábado”.
En cuanto al futuro de UPyD, admitió que no lo ve claro: “No hay visos de que cambien las directrices, y sabiendo los resultados obtenidos (en las últimas citas electorales), no veo ninguna causa por la que vayan a cambiar los resultados”. “No lo sé, merecen un voto de confianza por parte de quien continúa, pero me parece que lo que hay que hacer es justo lo contrario de lo que se está haciendo, y creo que la forma de recuperar la confianza de los votantes es con el cambio que proponíamos, aunque espero ser yo la que está equivocada”.
“Han sido cuatro años de trabajo intensísimo para hacer las cosas lo mejor posible, con seriedad, me voy con grandes amigos y con la satisfacción del trabajo bien hecho, y con la tranquilidad de que el proyecto que hemos construido aquí está garantizado”, recalcó en alusión a UPyD Segovia. “Y cuando uno hace lo que cree que debe hacer, aunque me vaya con pena, la sensación es de absoluta tranquilidad”, sentenció.