Sanidad
Expertos en vacunología califican el calendario de la Comunidad de “correcto” y "acorde” a las necesidades
El profesor de Medicina Preventiva José Tuells advierte del “gran problema” que supone el no contar con un calendario “común, único y unificado” en el país

El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, inaugura la VII Jornada de Actualización en Vacunas-Ical
El director de la Cátedra de Vacunología Balmis de la Universidad de Alicante, José Tuells, calificó el calendario de vacunaciones de Castilla y León de “correcto” y opinó que es “muy acorde” a las necesidades epidemiológicas de la región.
Tuells, que participó en la VII Jornada de Actualización en Vacunas organizada por la Junta de Castilla y León y Sanofi Pasteur MSD, destacó en este sentido el programa piloto puesto en marcha por la Consejería de Sanidad para hacer frente al herpes zoster en pacientes de entre 60 y 64 años, con enfermedad de obstrucción pulmonar crónica, Epoc, por servir como ejemplo en el futuro para su puesta en marcha en otras comunidades autónomas.
En este sentido, recordó que también Castilla y León fue pionera a la hora de poner en marcha la campaña para la vacunación contra la poleo y en concreto, fue en León donde se inició en 1963, impulsada por el doctor Florencio Pérez Gallardo. Después, los buenos resultados permitieron extenderla al resto del país.
En este sentido, este experto advirtió del “gran problema” que supone en su opinión el no contar con un calendario de vacunación “común, único y unificado” y aunque reconoció que existe un calendario consensuado en el consejo interterritorial de salud desde el año 2013, éste no “ha funcionado” hasta el momento. Cada autonomía, afirmó, hace “lo que quiere” y hace falta dar “más poder y autoridad” al Ministerio de Sanidad en este ámbito para que lo coordine, junto con la comunidad científica. Así, manifestó que sería “perfectamente posible” un calendario único para todas las comunidades autónomas.
La vacunación, recordó que se incorporó de “forma mayoritaria” a partir del año 1995 en España, porque antes solo se utilizaban para tratar la poleo, tos ferina y la triple vírica. A partir de ese momento, es cuando se generaliza su uso entre la población, para enfermedades como la hepatits B, el neumococo y en adultos para la gripe, el tétano o el virus del papiloma humano.