Agricultura-ganadería

UPA-COAG critica la falta de conocimiento del Magrama en materia de ganadería extensiva

Sostiene que la publicación del catálogo de medidas de protección del Gobierno central “no aporta solución alguna” al problema que existe en Castilla y León

Un rebaño de ovejas pastando-J.M.Lostau

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ICAL

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La alianza UPA-COAG puso de manifiesto su “perplejidad” ante lo que, a su juicio supone un “desconocimiento absoluto” que ha demostrado tener, “una vez más”, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente (Magrama) en relación al lobo y el ganado extensivo. “Así ocurre al menos en nuestra comunidad autónoma”, según señaló la organización agraria.

En este sentido está situación de desconocimiento sobre lo que rodea a la especie protegida se produce “de forma patente” en el 'Catálogo de medidas de protección de la agricultura y ganadería. Interacciones con la fauna silvestre'. En la publicación uno de los apartados hace mención al lobo, y recoge información en formato de ficha por especie de fauna silvestre y tipología de recurso a proteger; con una primera descripción de los daños y circunstancias en que estos se producen, una posterior descripción técnica detallada de las medias preventivas propuestas y una bibliografía de referencia actualizada.

En cualquier caso, la Alianza consideró “erróneas de partida” algunas aseveraciones que en dicho documento realizan los responsables del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. “En Castilla y León las medidas que se adopten deben tener en cuenta que la ganadería extensiva viene pastando de forma tradicional en grandes extensiones de sierra y por un número muy importante de ganado bovino extensivo en el que la base fundamental de alimento consiste en la hierba consumida a diente”, aseveró.

La organización agraria alude a indicaciones del documento del Gobierno central que menciona cerramientos vallados o cercados de una altura de entre 0,5 metros un 1 metro de altura, lo que, en su opinión “ronda lo absurdo dado que el lobo no encuentra dificultad alguna en saltar alturas superiores a dos metros”.

Respecto a la instalación de pastores eléctricos, desde UPA-COAG se sostuvo que no dejan de ser un conjunto de alambres electrificados con un voltaje de baja intensidad y “cuya consecuencia inmediata es que se tengan que cerrar animales en un cercado con la imposibilidad de hacer esto, dado el modelo de ganadería extensiva que existe en nuestra región, aparte de que estos alambres son invisibles por la noche tanto para la ganadería como para el lobo, por lo que carecen de efectividad alguna”.

Sin mención al Plan de Gestión

De igual modo, la Alianza consideró “sorprendente que no se haga mención alguna” al Plan de Gestión y Conservación del Lobo presentado por la Consejería de Medio Ambiente de Castilla y León. “Ni siquiera se menciona la posibilidad de controlar la especie. Hay que tener en cuenta que en el último censo oficial en nuestra comunidad autónoma ha habido un aumento considerable de manadas, superior al 20% respecto al censo anterior, lo que está provocando que haya un número muy superior de lobos a los que la alimentación de animales silvestres puede mantener”, arguyó.

Asimismo, apuntó que el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente “no parece que esté muy por la labor” de compensar a los ganaderos por los daños que producen los lobos en la ganadería – casi dos millones de euros en Castilla y León en el último año– “porque no hace mención alguna al respecto en dichos manuales”.

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Finalmente, UPA-COAG recordó al Ministerio que abordar el problema de los lobos en una región como Castilla y León debe tener como primera premisa el derecho de los ganaderos a ver compensadas sus pérdidas. “El documento tampoco recoge que la Justicia ha dado la razón en infinidad de ocasiones a los los ganaderos en sentencias del TSJ e incluso del Tribunal Supremo, condenando a la Administración regional a compensar los daños que se produzcan en la cabaña ganadera por ataque de lobos al sur del Duero”, concluyó.