INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La IA llega a los juzgados de Valladolid para la Ley de Segunda Oportunidad
El objetivo es que el sistema pueda revisar la documentación, verificar los requisitos y generar resoluciones preliminares garantizando el anonimato de los implicados
Fachada del edificio de los Juzgados de Valladolid, en la calle de Las Angustias.
El 90% de los asuntos que se tramitan en los Juzgados de lo Mercantil están vinculados a personas físicas. Los denominados casos de la Ley de Segunda Oportunidad que integran a pequeños deudores que, en muchos casos, «están vinculados a endeudamientos por refinanciación de tarjetas», señaló el director de Subastas Trademat, Luis María Arnáiz.
Este tipo de asuntos tienen un «procedimiento muy mecanizado, lo único que cambia es el solicitante, las circunstancias personales, cual es su activo y el pasivo que se pretende que se le exonere», pero atascan los Juzgados de lo Mercantil.
En el proceso se busca determinar si el endeudamiento es doloso «si el crédito se solicitó sabiendo que no se iba a poder devolver» y la realidad es que «hasta ahora este tipo de deudas se estaban exonerando». En Burgos se han presentado 73 solicitudes hasta junio de un total de 86. A nivel regional se han presentado 845 solicitudes de concurso de acreedores de las que 759 son personas físicas.
De ahí que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) inicie proyectos piloto en diferentes juzgados de lo mercantil del país para aplicar la Inteligencia Artificial en la gestión de estos asuntos. Uno de los juzgados elegidos para probar y entrenar a esta IA judicial es el mercantil de Valladolid.
El objetivo es que el sistema pueda revisar la documentación, verificar los requisitos y generar resoluciones preliminares garantizado el anonimato de los implicados. El sistema que se diseña con la Universidad Pompeu Fabra, para entidades judiciales del área concursal de comunidades sin competencias de Justicia transferidas, se entrena para que «únicamente pueda tener acceso al procedimiento, no se va atener acceso a nombres, ni bienes, derechos o pasivo», remarcó el juez de lo Mercantil que opera en Valladolid, tras más de una década en Burgos, José María Tapia.
El sistema aún esta en fase de pruebas y preimplantación. «Debería haberse implementado en febrero o marzo, pero por unos problemas informáticos todavía no lo hemos conseguido», aseguró. Esta estrategia de aplicación de nuevas herramientas informáticas a estos casos estandarizados persigue descongestionar los juzgados. «Tenemos que buscar un sistema adecuado para dar una respuesta más rápida y tratar de evitar el colapso», recomendaron.
Los juzgados están sobrecargados. «No hay ningún juzgado de España que no esté sobrecargado, el sobreesfuerzo al que nos vemos abocados es, muchas veces, por una necesidad de mayor inversión en medios materiales y personales por parte del Ministerio de Justicia», denunciaron.
En el Juzgado de Burgos entran más de 600 asuntos al año, en Valladolid más de 2.000 de personas físicas que «no tienen complejidad jurídica sino de volumen». Además de la herramienta de IA el juez Tapia volvió a incidir en la necesidad de nuevas estancias judiciales.