Vox apoya a última hora al PP y Cs y da la alcaldía a Simón en Palencia
Cientos de personas se quejan contra la «timocracia» que pone a Cs al frente del Ayuntamiento
El alcalde, Mario Simón, abandona el Ayuntamiento increpado por lo manifestantes congregados en la plaza Mayor.-ICAL
Palencia tendrá por primera vez en su historia un alcalde de Ciudadanos. Finalmente no fue la voluntad de los palentinos lo que se impuso en el ayuntamiento de la capital, sino el resultado de un pacto entre PP y Cs que, con el apoyo de Vox, puso el bastón de mando de Palencia en manos de Mario Simón.
Los 9 votos del PP, con el ex alcalde Alfonso Polanco y la presidenta del partido, Ángeles Armisén, a la cabeza, y el apoyo ‘in extremis’ de la única concejala de Vox, Sonia Lalanda, dieron la Alcaldía a este economista de 41 años y despejaron las dudas de la última semana, disipando todas las opciones de gobierno para la lista mas votada, la de la socialista Miriam Andrés.
Ciudadanos consiguió la mayoría absoluta necesaria y Mario Simón prometió su cargo y recibió el bastón de mando mientras en la Plaza Mayor cientos de personas, concentradas frente al Ayuntamiento, protestaban contra la «timocracia» que había hecho posible que la tercera fuerza en las elecciones municipales, con poco más de 5.000 votos, accediera a la alcaldía, y alzaron su voz gritando «traidores», «vergüenza» y «Simón dimite, Palencia no te admite».
Con este aterrizaje en el Ayuntamiento de Palencia, Mario Simón, tiró de templanza y quiso que sus primeras palabras fueran para agradecer un cargo que no esperaba, pero que asumió con «orgullo», «respeto», «mucha humildad» y el compromiso firme de «trabajar y trabajar» para «mejorar» Palencia. Una tarea para la que pidió el apoyo de todos los concejales del nuevo gobierno de coalición formado por 3 ediles de Cs y 9 del PP. «A partir de mañana no habrá dos partidos políticos gobernando sino una coalición de gobierno formada por doce personas que van a estar al frente del Ayuntamiento aportando su experiencia y profesionalidad», sostuvo. Y se comprometió a ser «el alcalde de todos» en una época política, en la que, según dijo, son necesarias las alianzas, los acuerdos y los consensos pero siempre en base a un programa.
Un programa acordado con el PP de Alfonso Polanco, que tuvo el respaldo de la única edil de Vox, Sonia Lalanda, que a pesar de lanzar numerosas advertencias acabó votando al candidato de Ciudadanos. Lalanda justificó su decisión en el documento «firmado por Cs» solo unas horas antes del pleno de investidura, asumiendo las condiciones pactadas con el PP para investir a Mario Simón y en la responsabilidad de una decisión que afectaría al futuro de la ciudad a sabiendas de que a su formación le corresponde facilitar un gobierno de centro derecha. «A nosotros nos ha tocado tirar el corner y meter el gol a pesar de ser un grupo minoritario», sostuvo. «Y aunque el cuerpo me pida decir que esto es una indignidad, que no se debe hacer, que es retorcer el brazo de los ciudadanos, hay que pensar en mañana», afirmó.
Y con esta decisión se esfumaron todas las posibilidades de Miriam Andrés de ser la primera alcaldesa de Palencia, a pesar de haber obtenido el 38% de los apoyos. Quizá por eso, tanto a la llegada como a la salida del Ayuntamiento fue recibida con gritos de «alcaldesa». Y por eso también, criticó duramente a Alfonso Polanco y a Mario Simón por dejar que Palencia se haya usado como «moneda de cambio» y permitir que los votos de los palentinos se hayan «manoseado» en Madrid y en Valladolid. A los dos les preguntó cómo van a confiar los ciudadanos en que defiendan sus intereses «si no han sabido imponerse ante la venta de sus propias cabezas».