Gómez atribuye el robo de Río Shopping a un fallo de seguridad
El subdelegado alerta de una subida del 33% de las estafas por Internet hasta septiembre
Labarga, Vélez, Campesino, Gómez, Marín y Del Hoyo durante la presentación del Plan de Comercio Seguro.-E.P.
Con medidas de protección pero no extraordinarias. Así dibujó el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Luis Antonio Gómez, el escenario que propició el robo del lunes en una de las tiendas de Río Shopping, el centro comercial más grande de Castilla y León.
Una «grieta de seguridad» estaría detrás, como apuntó, del acceso de los ladrones «a través de una puerta secundaria, sin blindar, al establecimiento de juguetes» donde se encontraba su botín. «No era una caja fuerte que estuviera anclada ni que tuviera medidas de seguridad extraordinarias. Su retira se produjo en menos de un minuto», añadió Gómez.
El representante gubernativo explicó que los autores «fracturaron el bolardo de hormigón con una maza y con un primer coche se produjo la ruptura de la puerta que era de emergencia pero no seguridad». En un segundo turismo, los presuntos autores huyeron con la caja fuerte.
Tanto el vehículo utilizado como ariete como el empleado para la fuga «se han recuperado» y ambos «habían sido sustraídos en la provincia de Valladolid», concretó Gómez.
Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado investigan ahora «cualquier indicio» que les acerque a los responsables del hurto, sin descartar a los integrantes de la conocida como banda del BMW, desmantelada en mayo. Aunque el alunizaje de los robos es «de las mismas características», este mecanismo «no es exclusivo de un grupo delincuencial, sino que el mismo modus operandi se ha producido en otros puntos de la geografía española», aseveró.
Campaña navideña
La Navidad centra el mayor número de compras de todo el año y, consecuentemente, la necesidad de reforzar la seguridad. Con esta premisa como telón de fondo, el subdelegado del Gobierno en Valladolid presentó ayer el Plan de Comercio Seguro.
Esta época también propicia, a juicio de Gómez, el incremento de las estafas por Internet. «Ya es un dato llamativo que en los nueve primeros meses de este año se hayan disparado un 33% con respecto al mismo periodo del anterior», advirtió.
Centros comerciales, mercadillos, terminales de transporte y zonas de ocio se antojan como el marco idóneo para la actuación de carteristas, descuideros y otros delincuentes. Lugares en los que se reforzará la presencia de agentes «tanto vestidos de paisanos como uniformados» durante una fase especial que se extenderá hasta el próximo 8 de enero y que contará con en torno al 50% del personal de la Policía Nacional, patrullas y radiopatrullas, efectivos de protección en espacios públicos así como controles preventivos. El año pasado, este plan realizó 28 detenciones, identificó a 202 personas y esclareció 44 hechos delictivos.
Entre las diferentes medidas de protección propuestas, el representante gubernativo habló de «custodiar la mercancía, revisar la seguridad ya implantada, tener a mano los mecanismos de aviso o tomar en consideración cualquier sospecha aunque no se haya producido ningún hecho delincuencial».