Alertan del «aislamiento» por padecer depresión
El presidente de El Puente aboga por «derribar» las barreras invisibles y terminar con el estigma de los enfermos mentales
Rafi Moreno, Jesús Corrales y Almudena Fontecha.-ICAL
La asociación El Puente Salud Mental de Valladolid reclamó ayer acabar con el estigma de la salud mental en la sociedad, en general, y en el mundo laboral, en particular. No en vano, alertó del «aislamiento» que sufren los enfermos mentales con sus propios compañeros de trabajo al sufrir una depresión por la presión y el estrés al que están sometidos en su empleo. El presidente de la entidad, Jesús Corrales, reconoció que es un problema «grave» que una persona sea apartada por su patología. Por contra, precisó que los mandos intermedios de la empresa suelen ser más compresivos con ese trabajador, al conocer a la persona y sus problemas.
El Puente presentó la Guía de Buenas Prácticas de Promoción de la Salud Mental en Entornos Laborales, que ha contado con la colaboración de la Fundación Grupo Norte. Corrales subrayó que aún queda mucho camino por recorrer para acabar con el estigma que sufre la enfermedad mental. «En el momento que alguien manifiesta un problema de salud mental se relaciona, por ejemplo, con la esquizofrenia pero hasta la enfermedad más grave se puede combatir con un tratamiento adecuado para llevar una vida totalmente normalizada», aseveró. Explicó que un «bajón mental» puede ser pasajero si se aborda de forma adecuada pero se puede cronificar si no se trata.
El presidente de El Puente manifestó que la sociedad debe aceptar que «ya no estamos en el siglo XIX» y, al igual que el estigma ha desparecido en otras patologías, ha llegado la hora de llegue para la enfermedad mental. De ahí que abogara por «derribar» las barreras invisibles. No en vano, recordó que las estadísticas demuestran que el 25% de la población padecerá, en algún momento de su vida, un problema con la salud mental, sin olvidar que es una patología que afecta a todas las profesiones y los perfiles. Además, un 2% de los ciudadanos sufrirá algún episodio de esquizofrenia.
La presentación de la guía de buenas prácticas, que va dirigida a los mandos intermedios de las empresas, sirvió para incidir en la necesidad de cuidar la salud mental en el entorno laboral, al igual que hay medidas para favorecer la salud física y la prevención de los riesgos laborales. Jesús Corrales recordó que lo habitual es que los trabajadores que han tenido una baja por una depresión, causada por el estrés y la presión, se reincorporen al mismo puesto. También se refirió al miedo que sufre el propio empleado por perder su trabajo y no comunica su enfermedad. Un miedo que también existe por el estigma a que se relacione con una patología mental.
La presidenta de la Fundación Grupo Norte, Almudena Fontecha, recordó que su empresa tiene mucha experiencia en la integración de personas con discapacidad, con 500 trabajadores repartidos entre el centro especial de empleo y la compañía ordinaria. «Trabajar en favor de la integración de la discapacidad forma parte de nuestro ADN», afirmó.
Fontecha manifestó que la integración laboral de las personas con discapacidad es más sencilla en las empresas de mayor tamaño y expuso que la ley ya recoge la cuota de reserva para este colectivo a partir de 50 trabajadores.