Miembros del grupo, detrás del homicidio de marzo en Salamanca
Eran investigados antes del crimen, pero su fuga de la ciudad del Tormes complicó el operativo
Policías con uno de los detenidos el pasado 23 de junio en el registro de varios pisos en Pajarillos.-P. REQUEJO
La rueda de prensa en la Delegación del Gobierno, no dejó de ser un ‘refrito’ y balance final –eso sí más detallado– de actuaciones policiales contra el menudeo que ya se conocían en las provincias de Valladolid y Zamora. Este relato acaparó el 90% de la comparecencia de Salgueiro y los mandos policiales .
Pero faltaba un 10% de sorpresa. Y vaya si la hubo. Entre los 66 detenidos figuran los implicados en el crimen cometido el pasado 7 de marzo en el barrio salmantino de Pizarrales, en que fue asesinada M.I.B.S., más conocida como ‘La Amparo’ entre los vecinos del barrio. La mujer fue asesinada por un posible ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de drogas.
El cadáver presentaba al menos dos cuchilladas en el cuello y un fuerte golpe en la cabeza. En su vivienda de la calle América, 12, considerada como un punto habitual de trapicheo, fueron hallados 100.000 euros en metálico.
Hasta la fecha se sabía que habían sido detenidas varias personas por este crimen, pero nunca se había relacionado su autoría con los clanes ahora desmantelados.
El arresto se produjo el pasado 24 de mayo cuando agentes de la Policía Nacional detuvieron en los alrededores de Madrid a ‘El Goyo’ y ‘La Titi’ por su presunta relación con el crimen de M.I.B.S., de 50 años. Antes los agentes habían efectuado varios registros en la capital de España.
El comisario jefe de Policía de Salamanca, Francisco Martín Ancín, fue el encargado de revelar que entre los miembros de la organización delictiva, figuran implicados en el asesinato de ‘La Amparo’ que se dieron a la fuga tras el crimen. Lo dijo a cuentagotas y sin profusión de detalles, ya que, recordó, el caso se encuentra bajo secreto de sumario.
Martín informó que las investigaciones iniciales del crimen ya estaban muy perfiladas y determinaban que los implicados eran los finalmente detenidos. «Pero al cruzarse las informaciones con las de la Operación Infierno, nos afianzó en la línea conductora de la investigación y, para no entorpecer la labor, hubo que atrasar las detenciones», indicó. «Llegado el momento, se decidió el arresto con una gran intervención de efectivos desplazados a Madrid, Ciudad Real, Navarra y La Rioja», añadió.
Esta profusión de pisos registrados tiene una lógica, según advirtió el comisario Campesino. «Quizá parezca llamativo, pero estamos ante un entramado complejo y extenso. Son clanes familiares y lo habitual es que tomen además de las medidas de seguridad de su barrio, de sus vehículos o sus viviendas, sospechando de gente de paisano que pasa por la zona, que además guarden todo lo comprometido en diferentes pisos», indicó.
«Suele pasar que en una vivienda venden la droga, en otro piso esconden el dinero y otro lo utilizan para almacenar la sustancia estupefaciente», indicó el comisario principal de Valladolid.
Otra característica de la forma de trabajar de los clanes es que las drogas se facilitaban ‘fiadas’ y con periodicidad semanal. Así, los responsables de los distintos puntos de venta entregaban sus beneficios a los proveedores. Finalmente los intermediarios abonaban los pagos a los responsables de la red.
Las actuaciones policiales por la Operación Infierno también se realizaron en Salamanca con dos registros y seis detenidos. Para la práctica de los mismos, efectuadas con orden judicial, ambos cuerpos policiales echaron mano de unidades especializadas como el GRS de la Guardia Civil o los GEO, la Unidad de Intervención o las secciones de Guías Caninos en el caso del Cuerpo Nacional de Policía.
La investigación ha sido tutelada por el titular del Juzgado de Instrucción 2 de Valladolid y se inició por la conexión de investigadores de la Policía y de la Guardia Civil tras tener constancia de un repunte del menudeo en las provincias de Zamora y Valladolid. Posteriormente se incorporó el Juzgado de Instrucción 6 de Salamanca, que entiende del homicidio.