Valladolid logra contraer un 33% el número de desahucios hipotecarios
La caída registrada entre enero y marzo choca con el aumento del 18% anotado en la Comunidad
Concentración de la plataforma contra los desahucios a las puertas de las Cortes.-ICAL
El drama de los desahucios ha perdido fuelle mediático. Poco se habla ya en los medios de comunicación de episodios de policías irrumpiendo en casa a primera hora de la mañana; de familias enteras en la calle con sus enseres repartidos en las aceras. Pero la historia no ha acabado, ni mucho menos, aunque en el caso de Valladolid parece que, al menos, se ha frenado.
En el primer trimestre del año, el número de lanzamientos practicados (llámese desahucios) en Valladolid fue de 158, lo que supone una caída del 5,4% en relación al mismo periodo del año anterior.
La causa principal de este descenso se encuentra en la importante merma de los desalojos fruto del impago de la hipoteca. Hasta un 33% bajaron en ese periodo. De 66 se pasó a 44. También contribuyó, aunque en menor medida, el descenso del 4,4% en los lanzamientos por impago del alquiler.
La situación de Valladolid nada tiene que ver con la vivida en Castilla y León. En el conjunto de la Comunidad, el drama no ha hecho más que escalar. Los datos estadísticos, que no se ciñen sólo a viviendas habituales, demuestran que es aún una realidad muy viva en Castilla y León y preocupante, sobre todo, por el notable repunte experimentado en el caso de aquellos desalojos que culminan como consecuencia del impago de hipotecas.
Así, el número de lanzamientos decretaros en el primer trimestre en Castilla y León ascendió a 774; un 6,5% más que en el mismo periodo del año pasado. Según el informe ‘Efectos de la crisis económica en los órganos judiciales’, elaborado por el Consejo General del Poder Judicial, este porcentaje, que incluye tanto desahucios por el impago de una hipoteca como de un alquiler, fue cuatro puntos superior a la media del país. La Comunidad se sitúa como la séptima con un mayor incremento.
La subida registrada en Castilla y León se debe exclusivamente al aumento exponencial que experimentaron entre enero y marzo los lanzamientos como consecuencia de que los castellanos y leoneses no pudieron hacer frente a sus obligaciones hipotecarias contraídas con las entidades financieras.
Hasta un 18% repuntaron este tipo de desalojos, alcanzando los 339 en tres meses Eso hizo que Castilla y León escalara posiciones hasta ocupar una trágica segunda posición en el ranking nacional. Sólo Asturias apuntó peores resultados.
Por el contrario, los desalojos forzados por no pagar el alquiler se contrajeron un 6,2%, frente a un incremento del 5,8% en el promedio del país. Castilla y León se convirtió, de esta forma, en la segunda autonomía con una menor caída de este tipo de lanzamientos. Del mismo modo fue Asturias la región de España que anotó una mayor reducción.
El comportamiento de los desahucios en Castilla y León nada tiene que ver con lo visto en España. Y es que el repunte de los desalojos globales en el país se produce tras dos años de caídas (Castilla y León ha vivido en ese tiempo subidas y bajadas constantes) y obedece, a diferencia de en la Comunidad, en exclusiva a un incremento de los lanzamientos por impago de alquiler, que aumentaron en un año un 5,8%.
El informe se detiene, además, a observar el número de ejecuciones hipotecarias (el paso previo a practicarse el desahucio) y en este caso el resultado invita mínimamente al optimismo. Éstas se han reducido en la Comunidad un 13,7% en el primer trimestre de 2017 en relación al mismo periodo de 2016. Se trata de la cifra más baja desde al menos 2013, si bien esta reducción es prácticamente la mitad a la vivida en el conjunto del país (26,2%).
El drama se vivió de forma muy dispar en una u en otra provincia. En cuatro de ellas –Segovia, Zamora, Ávila y León– el número de desahucios globales no hizo más avanzar. En todas ellas, la causa fue clara y contundente: la subida de los impagos de hipotecas.
Llamativa resulta la situación de Segovia y de Zamora. En la primera, se dispararon los desahucios por hipoteca un 426%, y en la segunda un 383%. Fueron, con gran diferencia, las provincias de España que obtuvieron los peores resultados.
Por contra, en otras cuatro –Burgos, Salamanca, Soria y Valladolid– los datos generales dieron un respiro. En el caso de Palencia, el número de lanzamientos totales no varió (45).