Sesenta personas ultiman su salida al mercado laboral en las tres lanzaderas de Valladolid
El programa cuenta con una media de inserción laboral del 60%, además de la confianza que ganan, el reciclaje, la solidaridad y la mejora del trabajo en equipo
Sesenta personas ultiman su salida al mercado laboral en las tres lanzaderas que operan en Valladolid y que comenzaron a funcionar el 26 de octubre con una misma metodología que consiste en ayudar a personas desempleadas de diversas edades, diferentes niveles formativos y trayectorias laborales y a entrenar una nueva búsqueda de trabajo colectiva, proactiva, organizada, visible y solidaria.
Así se puso de manifiesta en una visita realizada a la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico del Ayuntamiento de Valladolid por parte del alcalde, Óscar Puente, el presidente de la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, José María Pérez ‘Peridis’, y el responsable del programa de Empleabilidad de la Fundación Telefónica, Matías Figueroa, que conocieron los perfiles profesionales de los 60 participantes, las actividades que han desarrollado en el primer mes del programa y los retos que se han marcado para lograr su inserción laboral.
Estas tres lanzaderas forman parte del Plan de Empleo del Ayuntamiento de Valladolid, que para este programa dedica 4,5 millones de euros y que gestiona su Agencia de Innovación y Desarrollo Económico. Dos de ellas se desarrollan en los centros cívicos de Delicias y José María Luelmo y están financiadas íntegramente por el Consistorio, mientras que la tercera se ubica en la propia Agencia y cuenta con la cofinanciación de Fundación Telefónica y del Fondo Social Europeo (FSE), “ejemplo” de capital público-privado.
El alcalde resaltó ante los participantes que todas las personas que han participado en anteriores lanzaderas insisten en que en sus vidas se produce “un antes y un después”. “Se trata de una nueva oportunidad de crecimiento personal y profesional”, declaró. También destacó que esta apuesta del Ayuntamiento por la metodología de lanzaderas “pone de manifiesto su compromiso con la innovación, especialmente en su vertiente social, que significa la búsqueda constante de nuevas soluciones a los problemas de los vecinos, especialmente en acabar con el desempleo”.
El regidor destacó que la media de inserción laboral de las lanzaderas anteriores alcanza el 60 por ciento, si bien abundó en algunas, como una dedicada al sector sociosanitario, que se situó en el cien por cien. No obstante, remarcó que existe variedad en tipos de sector, edades de los participantes y personas con mayor o menor riesgo de exclusión. “Pero lo importante es que además de encontrar un trabajo, muchos se resetean y afrontan la realidad tan cambiante, con nuevas herramientas e instrumentos”, comentó.
Primera fase superada
El encuentro celebrado hoy sirvió para que los participantes se conozcan entre sí y compartan experiencias vividas en la primera fase del programa, centrada en dinámicas de constitución de equipos, en talleres de inteligencia emocional y técnicas de coaching para que mejoren su motivación, autoconocimiento y autoestima, además de establecer o redefinir sus objetivos profesionales.
A partir de ahora, los equipos, distribuidos por proyectos, afrontan un nueva etapa, en la que tendrán que organizarse para que su búsqueda de trabajo diferencial y proactiva. Para ello, se diseñan mapas de empleabilidad, se visitan compañías, se organizan foros y se pone al servicio de las empresas que en las lanzaderas hay “talento renovado”, tal y como detalló Peridis, quien señaló que para los empresarios venir aquí es “como pescar en una piscifactoría”.
El arquitecto, dibujante, humorista y escritor recordó que las lanzaderas se iniciaron con las escuelas taller, la primera de ellas en 1985 en el monasterio de San Benito, donde un centenar de jóvenes contribuyó a la recuperación de un edificio “en ruinas”. “Había talento y generosidad. Eso son las lanzaderas. Un equipo de desempleados visible, activo, solidario y valiente. Estamos en un mundo de economía colaborativa”, subrayó.
Igualmente, recalcó que estas iniciativas han ayudado a los participantes a “mejorar como personas” y les sirve para “rearmarse psicológica y profesionalmente, aprender a hacer currículum, hablar en público… En resumen, es un campo de entrenamiento. Es lo que ahora se llama Formación Profesional Dual que no llegamos a ver”, deslizó ‘Peridis’ en su visita a Valladolid, ciudad “ejemplo” sobre las lanzaderas.
Al respecto, recordó que hace 30 años la Fundación Santa María la Real tuvo la “intuición” de organizar escuelas taller sobre recuperación del patrimonio, un oficio después “muy demandado”. Por eso, reclamó que las lanzaderas “tendrían que tener salidas al mercado que lo demanden”. Es por ello, anunció ‘Peridis’, que la organización que dirige está “dando una vuelta” a una metodología “mixta” entre las antiguas escuelas taller y las actuales lanzaderas.
“Contagiados” de la alegría
Por su parte, el responsable de los programas de Empleabilidad de Fundación Telefónica, Matías Figueroa, destacó que con este funcionamiento y metodología las lanzaderas se han convertido en un buen ejemplo de política activa de empleo. “Hemos hecho una evaluación de impacto social de las lanzaderas realizadas en años anteriores que nos ha dado muy buenos resultados”, sostuvo. No son solo buenas cifras, añadió, con una media de inserción laboral del 60 por ciento, sino también cifras positivas cualitativas, “por la satisfacción de los participantes que pasan por el programa, por la confianza que ganan, las herramientas que se llevan y la preparación que obtienen en equipo, y de forma solidaria, para lograr su trabajo o estar mejor preparado para alcanzarlo”.
Figueroa, que recordó haberse “contagiado” de la alegría mostrada por los alumnos cuando en 2014 ‘Peridis’ les mostró el funcionamiento de estas herramientas, remarcó que las lanzaderas son “proyectos que, empíricamente, se ha demostrado que han dado sus frutos”. Así, recordó que entre 2014 y 2015 se celebraron 55 lanzaderas con apoyo de la Fundación Telefónica en España; hasta 2016 fueron 145 y se prevé que hasta 2019 inclusive, serán más de 400.
Nuevas lanzaderas
En el marco del convenio que el Ayuntamiento de Valladolid tiene suscrito con la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, pronto se pondrán en marcha otras tres lanzaderas en otros tantos centros cívicos. El concejal de Hacienda y Promoción Económica, Antonio Gato, adelantó durante la jornada que comenzarán en febrero y que el plazo de inscripción se iniciará el 12 de diciembre.
También remarcó que la mayoría de los participantes pertenezcan colectivos con especiales dificultades de inserción laboral, como desempleados mayores de 45 años, mujeres y jóvenes y apostó por que las lanzaderas sigan acogiendo preferentemente a este tipo de colectivos para contribuir a “disminuir las desigualdades sociales y poner en valor el talento que pueden aportar al desarrollo del tejido empresarial de la ciudad”.