La «incertidumbre política» merma las ventas en las primeras rebajas
El 58% de los comerciantes se muestra «insatisfecho» con la facturación del mes de julio
Momento de gran afluencia a la salida de un comercio durante los primeros días de las rebajas de julio.-J. M. LOSTAU
Pinchazo en las primeras rebajas de verano, con unas ventas por debajo de lo esperado. Las principales patronales de comerciantes de la ciudad, la Agrupación Vallisoletana de Comercio (Avadeco) y la Federación de Comercio y Servicios de Valladolid (Fecosva), coinciden en achacar el resultado a la «incertidumbre política y económica» que afronta el país por la falta de gobierno.
Todo ello tras desvelar que el 58% de los comerciantes se declaró «insatisfecho» con las ventas de julio, frente a un muy inferior 20% que se mostró «satisfecho» y a un 22% que se reveló «indiferente», según los datos resultantes de la encuesta de Avadeco. Asimismo, el 50% de los comerciantes señaló que obtuvo unas ventas similares al ejercicio anterior y el 35% apuntó que fueron superiores, mientras que el 15% declaró haber vendido menos.
Los tiempos en que se compraban saldos de manera compulsiva y de hacerse con todas las gangas sólo por el precio, y no por necesidad, son cosa del pasado y de momento no hay visos de que vayan a volver. En muchos casos, según apuntó Avadeco, se ha perdido el hábito de gastar y se compra sólo lo imprescindible.
La recuperación del consumo privado, a juicio de esta patronal, «sigue lejos» y las economías familiares «continúan afectadas por la crisis», que aún colea en los bolsillos de los consumidores, resignados a apretarse el cinturón. Un cinturón que muchas veces, ni siquiera ahora, en rebajas, pueden renovar.
Esta situación, por definición, de recesión está todavía muy latente en las ventas, y a pesar del genérico tono de desaliento entre los comerciantes, Fecosva sostiene que el balance general de este primer mes de rebajas es mejor al del año pasado. Una oscilación en la que tuvieron mucho peso las dos primeras semanas, que la propia entidad calificó como «muy buenas».
Más trabas
Una primera mejora que se atribuyó a la fusión de dos factores que apuntó Fecosva: las inclemencias climatológicas de la primavera, que perjudicaron la venta previa de ropa veraniega y los buenos precios, «más agresivos» que el año anterior debido a ese excedente de mercancía que provocaron las adversidades climatológicas. A pesar de este buen inicio, ambos organismos coinciden de nuevo al detectar que a medida que avanzó julio, las ventas se «ralentizaron» sin alcanzar las previsiones, que pronosticaban un 6% de aumento respecto a 2015.
El comercio de Valladolid continúa lastrando la competencia de los centros comerciales, a lo que se suma la mengua de población urbana y la salida de funcionarios, así como la pérdida de actividad del centro que recalcan los comerciantes, a lo que añaden también que las dos aperturas festivas del inicio de la rebajas «perjudican claramente» al comercio urbano de proximidad. Otra causa que menoscaba las ventas a juicio de los vendedores es Internet, que valoran como otra gran competencia.
Además, la liberalización de los periodos de rebajas tampoco sentó bien al sector. Los comerciantes encuestados siempre fueron partidarios de fijar una fecha concreta para su inicio, y también advirtieron que los periodos de saldos son demasiados largos y que en muchos casos encubren «prácticas desleales», por lo que debería existir un mayor control y una revisión de la normativa.
Fecosva augura un agosto «flojo» y Avadeco un repunte
Si julio no ha sido bueno a juicio de las patronales del pequeño comercio, sus perspectivas para las segundas rebajas no son más halagüeñas, al menos para Fecosva que prevé un mes de agosto también «flojo» y peor en comparación con este pasado julio, que basan en un ambiente «desanimado» entre la gente.
A esta razón, la entidad añade el habitual vacío de la ciudad propio de este mes en que la mayoría de los vallisoletanos coge vacaciones y deja desierta la ciudad.
Por el contrario, Avadeco se confiesa más positiva y confía en un repunte de las ventas durante agosto, que incluso supere a las del mismo ejercicio de 2015.
Sobre todo los últimos días del mes, cuando la gente regresa en su mayoría de las vacaciones, ya que los días centrales, entre el 7 y el 20 de agosto, suelen ser de muy poca actividad en el sector comercial. Por el contrario, los días previos a las fiestas patronales suelen ser más propicias para la compra en las segundas rebajas estivales.