CONCURSO PROVINCIAL DE PINCHOS
Río Luz Gastronomía gana a la primera
Víctor Lozano, jefe de cocina del restaurante triunfador:«No nos esperábamos para nada ser los ganadores»/ El alcalde, Óscar Puente, se refirió al certamen como «una lanzadera promocional de nuestra gastronomía al mundo»
Foto de familia del palmarés del XVIIConcurso de Pinchos al final de la gala celebrada ayer en el Teatro Calderón.-J. M. LOSTAU
El establecimiento Río Luz Gastronomía resultó ayer ganador del XVIII Concurso Provincial de Pinchos celebrado en el Teatro Calderón. Es la primera vez que se presentan, y la primera vez que ganan un premio, con lo que las sorpresa se sirvió por doble.
«No nos esperábamos para nada ser los ganadores. Ha habido una gran competencia y nosotros desde un principio vinimos a participar», señaló el chef de Río Luz. «Siempre quieres ganar pero nunca te lo imaginas, sabíamos que era una edición muy difícil y estamos contentísimos por el premio».
En la gala de premios acudieron diversas personalidades del mundo de la hostelería, del turismo y de la cultura de la ciudad.
Entre todos ellos, el alcalde de la ciudad, Óscar Puente, se refirió a las tapas y al concurso como «una lanzadera promocional de nuestra gastronomía provincial al mundo». Además, reconoció el «ingente esfuerzo» de los participantes y dio la enhorabuena a los galardonados.
El premio de plata fue para el restaurante La Cantina con su pincho ‘Picnic Marinero’, una tapa de bocado compuesta por olivas, canónigos y anchoas.
El Restaurante la Garrocha se llevó dos premios:el premio de bronce por su ‘Vamos a contar mentiras’, unas galletas de wasabi con melto, arroz, lima y jenjibre, y el premio al pincho hecho con Coca-Cola, ‘Veral’.
El premio de cobre fue al Restaurante María por su tapa ‘7 pecados’, un tartar de lubina con manzana verde, lima, hibisco y aceite texturizado de chiles.
Este año repetía por segunda vez el premio al mejor plato sin gluten, que se fue para la Tapería de La Plaza de Medina del Campo por su ‘Mini Ponche. Ni frío ni caliente’.
En cuanto al premio infantil, el bar Astrolabio fue el galardonado por su pincho ‘Mini chef’. Y no podían faltar los postres, el premio al mejor pincho postre fue para el Restaurante Suite 22 & Gin Club con su ‘Queso y verduras’.
El accésit al pincho más vanguardista fue ‘Última uva de otoño’, un trampantojo de tomate elaborado por el establecimiento La Chula, Comer y Picar.
El director general de Turismo de la Junta de Castilla y León, Javier Utrilla, quiso reconocer la «brillante trayectoria» del concurso y además dio unos datos que confirman el éxito rotundo del certamen en su décimo octava edición.
«La gastronomía ha tenido este año un impacto económico en la Comunidad de 27,6 millones de euros y estamos en la tercera posición en cuanto a gasto turístico», explicó Utrilla. «La hostelería es un sector fundamental para el desarrollo económico en la región», afirmó.
Jesús Sánchez, cocinero con una estrella Michelín y presidente del jurado, animó a los participantes a seguir con su trabajo «con la ilusión y la inquietud» que caracteriza a los cocineros.
UN PINCHO CON BASE DE SOCARRAT
El pincho ganador está formado por una base de pan con socarrat de quinoa tinta de calamar, que consiste en dejar el arroz un poco quemado para que dé el efecto de crujiente, conservando el sabor a mar. También lleva rape con ali-oli de lima, hondashi, distintos tipos de mahonesa, chipirón y mejillón.
Al preguntar a Víctor Lozano qué supone para él y para su equipo ganar este premio, alegó que «seguir cocinando el pincho todos los días».
Ante los nervios, el chef aseguró no esperar ser los ganadores. Esa modestia, junto con los nervios, llevó a él y a toda su plantilla a alzarse con el trofeo en un Teatro Calderón casi completamente lleno. «El pincho tiene mucho trabajo y mucha elaboración detrás», comentó Víctor Lozano junto al resto de su equipo.