«Nadie ha llamado a la puerta»
Lactalis, empeñada en ejecutar el cierre, asevera que no ha recibido ninguna oferta formal para comprar la planta
Los trabajadores de la central lechera volvieron a concentrarse ayer a las puertas de la fábrica.-J. M. LOSTAU
La multinacional Lactalis sigue en sus trece de cerrar Lauki y asegura que «nadie ha llamado a la puerta» con una oferta para rescatar la planta lechera. «Ni formal ni informalmente», puntualizaron ayer los directivos de la compañía en una nueva reunión con los trabajadores, a quienes también recordaron que los antecedentes en el grupo francés no invitan al optimismo:«Lactalis nunca ha vendido una fábrica con sus instalaciones» a otro inversor.
La firmeza de su postura contrasta, sin embargo, con la lentitud de un proceso de liquidación que no acaba de arrancar. Un mes después de que anunciara el cierre, la multinacional gala aún no ha puesto sobre la mesa el expediente de clausura, un paso que activaría la cuenta atrás para el cerrojazo, al dar comienzo al periodo de consultas, establecido por ley en un mes.
Fuentes cercanas a la compañía enmarcan el retraso dentro de periodo informal de conversaciones con los trabajadores, pero ayer los propios directivos acusaron a la plantilla de intentar dilatar ese procedimiento, según relató el presidente del comité de empresa, José Manuel González.
«Ellos insisten en el cese de actividad y nosotros, en seguir para adelante», remachó el portavoz de los 86 empleados de la fábrica al recordar las «actuaciones paralelas» que están desarrollando para intentar revertir el cierre. Una de ellas consiste en desmontar las razones esgrimidas por Lactalis para justificar la clausura, con un informe que esta semana perfilan en el seno de la Fundación Anclaje y que enviarán a Francia para demostrar «a su jefe» que esta factoría «es rentable».
Su otra ofensiva se libra en la calle y en la conciencia de los consumidores, con un calendario de movilizaciones que el próximo sábado incluye una gran marcha por la ciudad. «Se pensaban que el cierre iba a pasar de puntillas y están viendo que no es así», reflexiona el presidente del comité, mencionando también la repercusión del vídeo ‘Amo a Lauki’ lanzado en las últimas horas en las redes sociales para apoyar a los trabajadores.
En opinión de la plantilla, la multinacional «tenía la pauta marcada» pero no contaba con esta respuesta social, que puede hacer mella en su reputación de marca. «Dicen que con el cierre se ahorrarían 3,5 millones de euros, y eso es pecata minuta para un grupo como éste», sostiene González. «Eso es lo que os gastáis en publicidad», espetaron ayer los empleados a los directivos de Lactalis, en una nueva reunión de posiciones estancadas que se prolongó durante cerca de dos horas y media.
Lo que sí reclamó ayer la dirección es la constitución de una ‘comisión representativa’, donde a partir de ahora se sentarán los negociadores de ambas partes.
Fuera, en la puerta de fábrica, decenas de trabajadores volvieron a concentrarse contra el cierre, y rodearon el coche en el que los directivos abandonaron las instalaciones en su clamor contra el abandono de este centro productivo.
Entretanto, los diputados nacionales de Unidad Popular Izquierda Unida, Alberto Garzón y Sol Sánchez, registraron ayer una iniciativa parlamentaria para recabar el apoyo de la Cámara hacia los trabajadores de Lauki y Dulciora y solicitar a las multinacionales propietarias que reconsideren su decisión de cerrar ambas plantas en Valladolid.
Tras el respaldo mostrado por la administración local y autonómica, Garzón reclamará una implicación de ámbito «nacional y europeo» para garantizar la continuidad de dos plantas «con beneficios».
LA DIPUTACIÓN APROBARÁ UNA MOCIÓN DE APOYO A LOS TRABAJADORES
La Diputación de Valladolid aprobará en el próximo pleno, que se celebrará el viernes 15 de abril, una moción conjunta para apoyar a los trabajadores de las distintas factorías de la capital que han amenazado con el cierre.
Así, la institución provincial muestra su apoyo a las familias y empleados de las compañías Dulciora, Tragsa y Printolid, como ya hiciera con la lechera Lauki, y tras la reunión mantenida el pasado jueves entre los representantes de los distintos grupos políticos y el comité de empresa de Dulciora.
Con esta moción conjunta, que el presidente de la institución provincial, Jesús Julio Carnero definió como «la máxima expresión del pleno para el mantenimiento del empleo», la Diputación busca abrir una nueva vía de diálogo entre administraciones, empresas y trabajadores para encontrar una solución que permita conservar los puestos de trabajo.