CULTURA
Lima: «La desmesura de medea es retrato del ser humano»
El director y actor presenta la versión de Séneca del mito, más «violenta» que la de Eurípides
Joana Gomila, Andrés Lima, Aitana Sánchez-Gijón y Laura Galán en ‘Medea’.-El Mundo
De la mano del actor y director Andrés Lima, que da vida tanto al héroe y marido traicionero Jasón como al rey Creonte, Aitana Sánchez-Gijón encarna hoy (20.30 horas) en el Teatro Calderón a la trágica Medea, aquella que quiso derramar sangre de su sangre para cobrarse venganza, pagando con dolor su propio dolor, castigando la traición de su amado aniquilándolo emocionalmente.
«Medea es un personaje que me interesa desde hace muchos años. Es uno de los textos más misteriosos, de más rabiosa actualidad y más polisémico. Esta mujer habla y se defiende ante el peor de los crímenes, y es interesante escucharla: merece la pena hacerlo si el teatro tiene algo de espejo de la sociedad y Medea tiene algo de las mujeres y del ser humano en general», reflexionó ayer Lima en declaraciones a este diario.
Versiones
Lima ha optado por llevar a escena la versión que hizo Séneca del mito, descartando la anterior de Eurípides que, por otra parte, hizo una mayor defensa de la mujer en unos tiempos en los que era tratada como a los esclavos –«Necesitamos comprar primero un esposo a costa de grandes riquezas y darle el señorío de nuestro cuerpo», lamentaba la Medea del griego–. La del filósofo y político romano es más «violenta».
«Séneca se enfrenta al lado más oscuro del ser humano: Medea es la guerra», advirtió el director, responsable junto a Alfredo Sanzol y Miguel del Arco del ciclo ‘Teatro de la Ciudad’. «Los manifiestos que escribió Séneca en su día defendiendo la paz los podía haber firmado cualquier intelectual después de los asesinatos en París y de los bombardeos en Siria. La romana es, como civilización, más cercana a occidente hoy en día que la griega. Pero la romana es también una sociedad mucho más violenta. Eso se percibe en el teatro: los crímenes no se ocultan como hacían los griegos. Es una violencia explícita que responde a los tiempos que se vivían en el siglo I antes de Cristo», detalló Andrés Lima, que dirige también a Laura Galán y a Joana Gomila como nodriza y corifea, respectivamente.
¿Cómo es posible que pese a la desmesura emocional de Medea, pese a sus horrendos crímenes, se pueda empatizar con su dolor? «Es quizá la mayor interrogante que plantea Medea en la obra: cómo puede cometer ese crimen. Ningún buen autor en la historia del teatro quiere dar lecciones ni explicar nada; sólo plantear preguntas. Medea tiene razones desmesuradas, crueles y brutales para infligir el dolor mayor a la persona que más daño le ha causado. Toda esa desmesura es un fiel retrato del ser humano. No hay más que echar un vistazo a lo que lleva sucediendo en todo el mundo en los últimos 2.500 años», sentenció el director.
Tanto él como Sanzol y Del Arco se plantearon al comenzar su proyecto si el público seguiría interesado en los clásicos. «¿Está la sociedad de hoy dispuesta a mirar el lado oscuro del ser humano, ciego ante la muerte de un padre y el incesto, como en Edipo Rey; ante la guerra entre hermanos, en Antígona; ante la batalla entre hombres y mujeres, en Medea? Curiosamente sí. Eso habla mucho de esta literatura, que es esencial y no se circunscribe a ninguna época», celebró Andrés Lima.