DÍA MUNDIAL CONTRA EL CÁNCER
Déficit de profesionales para garantizar los cuidados paliativos
La Asociación contra el Cáncer denuncia que faltan 8 unidades en Castilla y León para cubrir a los pacientes
El acceso a los cuidados paliativos no está garantizado en Castilla y León. Según la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), se necesitarían como mínimo ocho unidades más (formadas cada una por un médico y un enfermero) para garantizar un acompañamiento de calidad a los enfermos y sus familiares en la Comunidad.
Según un estudio presentado en la víspera del Día Mundial del Cáncer, en Castilla y León hay en la actualidad 23 recursos para atender a los pacientes que requieren cuidados paliativos, lo que supone una unidad por cada 109.500 pacientes. Ese ratio es superior al de la media nacional y se sitúa muy encima de la cobertura deseable. Las estimaciones de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos apuntan que el listón mínimo para garantizar una cobertura de calidad a toda la población es de un recurso por cada 80.000 habitantes.
Suplir esa carencia conllevaría un gasto de más de 1,1 millones de euros en la Comunidad y 28,1 millones en el conjunto del país, donde serían necesarios 200 unidades profesionales más, según los cálculos del estudio, realizado por el Observatorio del Cáncer de la AECC y titulado ‘Informe de la situación actual en cuidados paliativos’.
La Asociación Española contra el Cáncer denunció que «tan sólo un 50% de los pacientes tuvo acceso a los cuidados paliativos en el conjunto del país». «Las principales razones de esta situación son la falta de recursos y la escasa información a pacientes y familiares», denunció en un comunicado la AECC, que cuenta en Castilla y León con 19.900 asociados en las nueve provincias.
«Esa falta de recursos e información provoca que unos 100.000 pacientes en toda España no acceda a cuidados paliativos», lamentan al denunciar la «inequidad» en esta atención en el país. Según el informe, quince comunidades necesitan aumentar el número de recursos para cubrir en sus respectivos territorios estas necesidades, que abarcan la atención de problemas emocionales, prácticos, físicos o espirituales a enfermos y familiares para garantizar «una vida digna».