El día de la banderita
YA pasó el día de la banderita porque eso es lo que fue el simulacro de macromanifestación de Madrid. Simulacro porque a macro no llegó ni de lejos, por más que se empeñen las fuerzas de derecha, centro derecha y extrema derecha convocantes. Aquí cada cual que se reparta porque a la vista de las últimas declaraciones del cada vez más hermano gemelo de José María Aznar, Pablo Casado, jaleadas y repetidas como un mantra por Alfonso Fernández Mañueco, resulta difícil ver dónde termina la derecha del PP y empieza la extrema derecha de Vox.
Lo que también queda claro es ese doble juego permanente en el que viven los naranjas de Ciudadanos. Tragan con un pacto en Andalucía sujetado por Vox para echar alPSOE, la fuerza más votada pero eso ya no cuenta, que venden como un acuerdo sólo con el PP y ahora les basta con colocar a cuatro o cinco figurantes entre Santiago Abascal y su líder Albert Rivera para así justificar que ellos no están con la extrema derecha. Y a eso le llaman coherencia. Lo que habría que saber es quién de los dos, el PPo Cs o los dos en comandita, ha sido el cerebro político que tuvo la genial idea de montar una manifestación que ha acabado siendo un gran acto de campaña para los postulados de Vox, sin duda el gran triunfador de este nuevo día de la banderita.
Un día en el que las gentes del PP, además de blandir la bandera, vuelven a hablar de la defensa de la Constitución. La misma que el Tribunal Constitucional acaba de acusarles de pasarse por el arco del triunfo en todo lo que tiene que ver con la comisión de investigación de la trama eólica, de la Perla Negra y de los terrenos de Portillo. Sí, esa misma Carta Magna que presumen defender y respetar pero que olvidan aplicar cuando se trata de permitir el trabajo de las Cortes y sus procuradores. Y ahora dicen por boca de su portavoz en la comisión y presidente en la sombra, Juan José Sanz Vitorio, que el alcalde de Guijuelo y procurador, Julián Martín, no deja de ser un bien mandado, que no tienen inconveniente alguno en convocarla. Claro que la tienen que convocar, pero antes deberán explicar, y hacerlo con claridad y sin tirar de eso tan manido de respeto a las decisiones judiciales, por qué llevan casi cuatro años, toda la legislatura, bloqueándola. La Constitución se defiende respetándola y aplicándola y no de boquilla en días de la banderita.