A retratarse tocan
LLEGÓ el día. Nunca antes el irrelevante y anodino pleno del Procurador de Común en las Cortes había venido cargado de tanta expectación. Llegó el momento en el que el Partido Socialista de Castilla y León y, más concretamente, su líder Luis Tudanca tendrán que dejar de esconderse y dar la cara sobre si apoyan o no al Procurador del Común, esa institución que ellos mismos consensuaron y votaron conjuntamente con el Partido Popular hace ahora más de ocho años. Mañana, en el Pleno de las Cortes en el que Javier Amoedo presentará su informe anual, Tudanca deberá dejar claro si defienden, como por otra parte han venido haciendo hasta ahora, lo realizado por el defensor del pueblo castellano y leonés y, por tanto, se enfrentan al alcalde de Valladolid, Óscar Puente; o, por el contrario, critican a Amoedo y a la institución y así contentan a Puente.
Esa es la cuestión. No hay más. Aquí no valen medias tintas. Tudanca no podrá escudarse en si el PP está nervioso por el liderazgo de Puente, en el hecho de que Amoedo lleve más de un año en funciones y, mucho menos, en dar la callada por respuesta, como hizo tras la última junta de portavoces. Se acabó el esconderse y no manifestarse para así no contrariar a Puente. El portavoz federal socialista sí ha sido claro. Podrán gustar o no, se podrán compartir o no y podrán ser muy injustas sus críticas, que lo son, a Amoedo, pero lo que no se le podrá reprochar es que no haya sido claro y no haya mantenido sus afirmaciones contra el Procurador. Puente, a diferencia de Tudanca y de su PSOE, no se ha escondido en todo este tiempo.
Que no se engañe nadie. El problema de Tudanca no es el Procurador del Común, cuya gestión tiene ahora muy difícil enmendar porque nunca antes lo ha hecho. Es más, desde el PSOE se le ha jaleado en las Cortes en más de una ocasión a Amoedo cuando como Comisionado de la Transparencia reprobaba la gestión de la Junta. El problema de Tudanca es que teme la reacción de Puente si le enmienda la plana en sus críticas al Procurador del Común. Tudanca sabe que su liderazgo en el PSOE depende de lo que diga y haga su portavoz federal, cuyo apoyo es el que le ha aupado a la candidatura a la Junta sin rechazo alguno.
Luis Tudanca tendrá que dar la cara mañana y aclarar si está al lado de Puente o del Procurador. A retratarse tocan.