Desafío a -30 grados
El vallisoletano Antonio de la Rosa intentará ser el primero en completar la ‘Lapland Extreme’ en la Laponia finlandesa / 1.000 kilómetros con esquíes de fondo y tirando de un trineo
El vallisoletano Antonio de la Rosa durante su primera participación en la ‘Lapland Extreme’.-NACHO CEMBELLÍN
Pocos retos le quedan por superar al vallisoletano Antonio de la Rosa. En 2014, se convirtió en el ganador de la prueba francesa de cruce del Océano Atlántico a remo y en solitario Rames Guyane. Ese mismo año, recorrió con esquíes de fondo los 1.700 km del recorrido de la prueba Iditarod en Alaska. En 2016, atravesó parte de la costa de Groenlandia con esta misma disciplina deportiva y este verano finalizó la Vuelta a la península ibérica en paddle surf. Sin embargo, reconoce que hay «una espinita clavada» en Laponia, en Finlandia.
El pasado mes de febrero tuvo que abandonar el desafío de superación humana más extremo de Finlandia, la ‘Lapland Extreme Challenge’. Desde su comienzo en 2013 no ha habido ningún participante que haya conseguido finalizar este reto que mezcla orientación, supervivencia y deporte. El vallisoletano pretende volver realizar con esquíes de fondo y tirando de un trineo con sus propias pertenencias, los 1.000 kilómetros del recorrido del desafío alrededor de Laponia finlandesa con inicio y final en Rovaniemi, la capital de la provincia. Hace un año, un error provocó que sufriera congelación en tres de sus dedos del pie. Ahora lo tiene claro y sabe que no puede olvidarse de los pequeños detalles. «Quizás parezca banal, pero cometí un error con los calcetines. Recuerdo que una noche antes de dormir estaba cansado y no me los cambié. Me metí en el saco con las botas. Toda la noche con los pies húmedos desencadenado la congelación», recuerda. Y es que «los pequeños detalles son muy importantes. Hay que ser meticuloso porque con estas cosas vas a vida o muerte. El monte a -30ºC te pone en tu sitio rápidamente».
De la Rosa se muestra optimista y reconoce que llega en un buen momento de forma. «Estoy bien, todo el verano he estado moviendo la tabla y por eso llegó bastante fuerte en mi tren superior». Hay que recordar que durante tres meses completó el reto de recorrer en paddle surf todas las costas de España y Portugal, después de navegar los 3.500 kilómetros de costas en 88 etapas. «Me encuentro fuerte para participar en la prueba. A pesar de la falta de nieve en la sierra norte de Madrid en los últimos meses, he podido entrenarme concienzudamente para el desafío», insiste.
En la fría Finlandia, cada participante diseñará su propia ruta y llevará su propio ritmo. Sin señales, ni pistas o puestos de control, sólo puntos obligatorios de paso. En contra de los participantes jugará, además de las temperaturas extremas que alcanzan hasta los -30ºC y las escasas horas de luz al día, el tiempo máximo establecido por la organización de 30 días para completar el desafío. De ahí que el vallisoletano quiera aprovechar las horas de luz. Las jornadas de trabajo, de unas 12 horas, comenzarán a las 5 de la mañana, ya que a las cuatro de la tarde ya es de noche.
Lo que está claro es que en Rovaniemi no acabarán las aventuras de De la Rosa. En su cabeza ya hay un nuevo reto para 2019 en el que intentará cruzar el océano Pacífico en paddle surf. Su intención es ir desde a San Francisco a Hawai, exactamente 4.000 kilómetros. Lo hará en una tabla especial diseñada por él y una Universidad de casi 500 kilos con una parte para poder dormir y comer. Pero antes, este aventurero extremo quiere vencer su duelo con la Laponia finlandesa.