Remos invencibles
El vallisoletano Marcos Caballero concluye un 2017 para el recuerdo tras imponerse en todas las pruebas que ha disputado / Campeón nacional infantil y de la Copa de España, mayores logros de este ‘Craviotto del Pisuerga’ de 13 años
El vallisoletano Marcos Caballero posa en su kayak en el embarcadero de Tenerías, sede del Club Cisne.-J. M. LOSTAU
El nombre de Saúl Craviotto está en las últimas semanas en boca de todos. El campeón olímpico, todo un ejemplo dentro y fuera del agua, conquistó los fogones del pograma Masterchef Celebreties y eso le ha hecho multiplicar por 10 su popularidad. Sin embargo, ajeno a esferificaciones, trampantojos y tapas, Saúl Craviotto es todo un espejo donde se miran los piragüistas más jóvenes de este país. Es el caso del vallisoletano Marcos Caballero, que con solo 13 años, tiene al catalán como referente. Y si el año de Craviotto ha sido de Estrella Michelín, algo así se puede calificar también al del Club Cisne. «Es un buen ejemplo, me gusta como deportista pero también como persona», asegura el protagonista.
Marcos ha ganado todas las competiciones en que ha participado, en la modalidad K-1. En Castilla y León, en las pruebas regionales, no ha tenido rival. Pero ese dominio sobre el kayak lo ha extendido al resto de España ganando la Copa de España en 3.000 metros y el Campeonato de España de 1.000 metros. «Es el sueño de cualquier deportista, ganarlo todo», comenta Caballero. De continuar con su progresión seguramente Valladolid pueda presumir de todo un campeón de piragüismo que, por supuesto, tendrá en unos Juegos Olímpicos su máxima ilusión. «Es un sueño, pero no me obsesiono, lo que quiero hacer es disfrutar y seguir aprendiendo», dice.
Lo del piragüismo le viene de cuna. Caballero, estudiante del Colegio El Pilar, comenzó en 2012, con apenas ocho años seguía el ejemplo de su padre, otro buen ejemplo donde reflejarse pues actualmente también compite en la categoría de veteranos. «Mi padre lo hacía y me ha trasmitido todo lo bueno de este deporte, quise aprender y me gustó mucho», comenta el campeón de España infantil, que desde que dio sus primeras paladas siempre ha pertenecido al Club Cisne, entidad con más de 50 años de historia.
El vallisoletano recuerda perfectamente lo que hizo el 29 y 30 de julio. Dos días que, tras mucho trabajo, llegó la recompensa. En el embalse asturiano de Trasona conquistó el Campeonato de España Sprint de Jóvenes Promesas en la prueba K1 Infantil B 1000 metros. Se impuso en la final de manera brillante adelantando a sus rivales y dejando el oro muy lejos del segundo y tercer clasificado a más de tres segundos.
Se muestra tímido cuando tiene que definirse. «Soy bastante rápido, cojo mucho ritmo en mis paladas, pero todo es a base de trabajo y constancia», recuerda. Y es que pese a ser todo un campeón de España, Marcos no olvida que los estudios son lo primero. «Eso lo tengo claro», remata. Y es que el del CD Cisne dobla en 1.000 y en 3.000 metros, pero reconoce que se siente más cómodo en la prueba rápida, «soy más explosivo».
Ahora Marcos ya piensa en la próxima temporada donde espera mantener esta regularidad que le ha llevado a ser el mejor piragüista nacional de su categoría. En esta ocasión dará un pasito más ya que con 14 años será Infantil A. En su mente está puesto el Campeonato de España de invierno. Este año no pudo estar presente y quiere sumar a su impresionante palmarés una muesca más. Caballero reconoce que cuando sale a competir fuera de Castilla y León comprueba «un nivel más alto y exigente». Sin embargo, su palmarés, desde la categoría benjamín, sigue creciendo cada temporada.
Saúl Craviotto refleja muy bien en su libro ‘4 años para 32 segundos’ el sacrificio y esfuerzo que los piragüistas tienen que realizar para poder llegar bien a sus competiciones. Aspectos que Marcos Caballero, pese a su juventud, también tiene en cuenta. «Lo de ganar todo no me obsesiona, lo importante es ir compitiendo y aprender de la gente de mi club y de los rivales», concluye.