PATINAJE

Exprimir recursos al máximo

Los Rolling Lemons se han consolidado en el panorama deportivo local pese a no contar con una instalación fija para albergar a los casi mil patinadores, entre club y colegios, a los que forma en las seis disciplinas que trabajan

Patinadores y entrenadores de las diferentes disciplinas de los Rolling Lemons posan con el chándal del club, de su característico color amarillo.-EL MUNDO

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Guillermo Sanz

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Si los personajes interpretados por Dan Aykroyd y John Belushi en la gran pantalla hubieran conocido a los Rolling Lemons hubieran cambiado su icónico Dodge Mónaco Sedan de 1974 por las ruedas de los patines para convertirse en Limones a todo ritmo. Los limonbrothers cambian las calles de Chicago por las de Valladolid, donde han dado un golpe maestro con el que han conseguido enganchar a un millar de niños y adultos de la provincia a un deporte en auge.

Desde que comenzaran su camino allá por el año 2011, los Rolling Lemons no han hecho otra cosa que no sea rodar hacia adelante. Renedo de Esgueva fue el hogar en el que empezó a crecer una gran familia que, poco a poco, comenzó a extenderse por toda la provincia. Ahora empieza un nuevo curso con medio millar de patinadores en el club, al que se suma otro medio repartido en las escuelas de Valladolid y por diferentes puntos de la geografía de la provincia, donde han clavado su bandera en Aldeamayor, Boecillo, Cabezón, Viana, Mojados, Renedo y Portillo.

Los Rolling Lemons comienzan el curso con una asignatura pendiente: la búsqueda de una instalación en al que lanzar sus raíces, un foco que sigue activo dos años después de que La Limonera cerrara las puertas para ellos. «Llevamos dos años buscando desesperadamente una instalación para hacer club. Tenemos a la gente acomodada, pero nos tenemos que acoplar a las horas de los polideportivos y a su disponibilidad. Un equipo puede entrenar en 2 ó 3 sitios diferentes en una semana», lamenta Pablo López, presidente de un club que reparte su actividad entre alquileres de polideportivos municipales, cesiones en colegios privados, el apoyo de la UEMC y las calles. Eso no ha impedido hacer del patinaje una gran familia en la que cada gajo del limón tiene dentro las propiedades de cada modalidad que representa el universo del patín.

VELOCIDAD

Puso la primera piedra en los Rolling Lemons y hoy en día son su máximo exponente con 90 patinadores de entre 5 y 50 años. «Es en la que tenemos más número, aunque es la más dura, porque se entrena en las calles del polígono, sin vestuarios ni un sitio donde resguardarse», algo que se hace notar en las competiciones, donde los limones parten en desventaja respecto a otros patinadores. Sin embargo, la primera modalidad que llamó a la puerta del club crece cada temporada.

HOCKEY

El disco empezó a sonar hace dos años en los Rolling Lemons y ya se ha convertido en el número 2 en la lista de éxitos con 80 participantes. Lo que empezó como una diversión vestida de street hockey tomó forma de pastilla hace tres temporadas con un equipo alevín y otro sénior. Este curso son siete los equipos que los Lemons tienen repartidos en las diferentes categorías. Pingüinos, Supersónicos, Piratas, Guerreros Castellanos, Barbarians, Crazy Lemons y Celtíberos dan nombre al stick.

FREESTYLE

La presencia en el club de los hermanos Benjamin y Laurine Moreno inoculó un divertido ‘virus’ que ha dejado un reguero de éxitos en las vitrinas del club. En Salto, Speed Slalom, Classic, Battle, Derrape y JAM (pétalos de esta disciplina) los Rolling Lemons han coleccionado éxitos deportivos desde que el Freestyle llamara a la puerta en 2013. Para muestra, los siete limones medallistas de oro en el último Campeonato de España: Eva Jiménez, Rodrigo Arribas, Llora Gómez, Álvaro Nieto, Adriana Nieto y Guille Masa, por partida doble. La cosecha no ha dejado de crecer los últimos años, cuando suena el ritmo de competición.

PATINAJE ARTÍSTICO

Una cuarentena de artistas sobre cuatro ruedas y una lista de espera para entrar en el grupo resumen el éxito del patinaje artístico desde que entrara hace dos años en la disciplina del club, que ha optado por trabajar en escolar y base con una generación que ya ha logrado dejar la huella de su rueda en los juegos escolares (donde las prebenjamines e infantiles se subieron al podio el año pasado como primeras y segundas, respectivamente).

ROLLER DERBY

Las guerreras sobre ruedas continúan, poco a poco, intentando crear un equipo que les permita competir. La ilusión que ponen las ocho patinadoras de la sección invita a soñar con ver en acción al primer equipo vallisoletano de Roller Derby en un periodo medio de tiempo.

PATINAJE SOCIAL

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No todo es competición en los Rolling Lemons. Más allá de trofeos y actividades internas (como marchas dedicadas al agua, al chocolate o a las luces, o gymkanas por la ciudad), el club vallisoletano muestra su cara más solidaria participando en jornadas con la ONCE, en causas a favor de varias enfermedades o fomentando el patinaje de manera gratuita en «colegios con niños en riesgo de exclusión social que no tienen el poder adquisitivo para patinar. Nosotros ponemos la formación y el material. Los socios del club se vuelcan y ceden los patines y el material que se ha quedado pequeño para que nadie que quiera patinar se quede sin patinar», concluye Pablo López.