¡A por ellos', Rebeca
LEO con satisfacción la entrevista que en la revista Papel, de este diario, se le hizo a Rebeca Minguela. La joven española más relevante. Empresaria, emprendedora… Y de Cuéllar. De esa villa segoviana donde nacieron mi abuela, mi madre, mi hermana. De esa villa en la que se está celebrando una nueva edición de Las Edades del Hombre. Un pueblo con mucho pasado, con una gran historia y patrimonio, y en el que falta mucho emprendedor para que el presente y el futuro no sea solo el oficio de mirar hacia atrás. Un pueblo que estuvo al borde de la quiebra y que quienes lo gobiernan ahora lograron salvar con una austeridad que ahora hay que superar.
Si su trayectoria profesional resulta atractiva, algunas de sus reflexiones, se esté o no de acuerdo con ella, también merecen atención. Habla Rebeca Minguela del éxito, y lo relaciona con el equilibrio, entre lo profesional y lo personal. De sus palabras no emerge un feminismo intolerante, más bien el juicio sereno sobre el papel que ha de cumplir la mujer de modo natural en la sociedad, actuando en igualdad de condiciones.
Como hombre leo con interés su idea sobre el arquetipo existente en un sector del género masculino, que ansía en la mujer la belleza y un refugio afectivo. Algo que hay que superar, claro. Mejor, sin duda, las relaciones humanas sostenidas en el equilibrio y la conexión en valores vitales.
De sus rasgos emerge la idea de una joven mujer de hierro. Seguramente en política sería un ciclón. Pero su sentido del rigor, el esfuerzo y el sentido crítico difícilmente le llevarían a aceptar un cambio de vía. No tanto porque descarrilara, más bien porque chocaría contra otra máquina. Hija de la tierra en la que nacieron los encierros más antiguos de España, Rebeca Minguela confiesa que no es proclive al riesgo. Quizá se trate simplemente de no ser temeraria. En ella han pensado ya para ser la pregonera de las próximas fiestas de Cuéllar. Nadie mejor para simbolizar el espíritu que puede sacar a un pueblo de su modorra: ¡A por ellos¡, Rebeca.