EDITORIAL

Datos que evidencian la falta de política común

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NUEVOS DATOS DE Aena sobre el tráfico de pasajeros en los aeropuertos castellanos y leoneses y nuevas cifras negativas en su conjunto. Y es que más allá del aumento de viajeros en lo que va de año en el aeródromo de Valladolid, la realidad es que la suma de los cuatro, León, Valladolid, Burgos y Salamanca, no permite lograr más pasajeros en lo que va de año que en el mismo periodo de 2015.

Una cifra que viene a evidenciar el estancamiento, cuando no desplome como sucede en el caso de Burgos, de los aeropuertos castellanos y leoneses. Un bucle del que sólo se podrá salir, si es que aún se está a tiempo de remontar el vuelo, sumando esfuerzos y trabajando en conjunto.

En no pocas ocasiones desde estas mismas páginas se ha apostado por la necesidad de poner en marcha una política aeroportuaria común. Política en la que deben involucrarse todas las administraciones que tienen algo que decir en cada uno de los consorcios, pero que sin duda debe estar dirigida por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente.

Una vez que todos están de acuerdo en la misma idea, en que no se puede seguir subvencionando vuelos para que los castellanos y leoneses se vayan fuera de vacaciones, algo que defiende desde la Junta y recientemente lo hacía también el presidentre de la Diputación de León, Juan Martínez Majo, en una entrevista en EL MUNDO DE CASTILL A Y LEÓN, es hora ya de sentarse y buscar la mejor salida, a través de esa política conjunta, para la supervivencia de los cuatro aeropuertos de Castilla y León.

Las infraestructuras están ahí y es necesario, obligado, pensar en dotarlas de una línea de acción conjunta que les permita salir o comenzar remontar, al menos, esta dinámica tan negativa.

Está por ver si ese trabajo conjunto, esa puesta en común de posibles acciones dan resultado. Lo que ya se sabe que no lo da es gastar el dinero público en subvencionar vuelos de vacaciones o, lo que es peor, ayudar a pseudocompañías aéreas que después demuestran ser un fraude, que acaban por dejar tirados a sus pasajeros a la espera de aviones que nunca despegan y a los que después tienen que rescatar los propios consorcios, que antes habían dado esas ayudas.

Las cifras que acaba de hacer pública Aena demuestran lo deficitario del sistema aeroportuario castellano y leonés. Un déficit contra el que hay que luchar si se quiere mantener las cuatro infraestructuras de aeropuertos con las que cuenta la Comunidad.

Algo que sólo se conseguirá si se trabaja entre todos en una misma dirección hacia esa política común que sume esfuerzos de todas las administraciones involucradas.