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YA está aquí la precampaña electoral, bueno si es que alguna vez se había ido. El pistoletazo oficial de salida lo ha dado el partido naranja. Y lo hace no por boca de su mandamás en Castilla y León, Luis Fuentes, no. Quien salta a la palestra para cargar contra el PP, contra la Junta y contra la «dejación de funciones» de Juan Vicente Herrera es su diputado nacional, Pablo Yáñez, el ‘número 2’ de Ciudadanos en Castilla y León y hombre fuerte y confianza de Fuentes.

No es baladí que sea Yáñez, a la sazón diputado nacional por Salamanca, quien se lance en tromba contra el PP ahora que parece claro que cualquier posibilidad de formar un Gobierno en Madrid es tarea imposible y los ciudadanos se ven abocados a unas nuevas elecciones. El que sea él y no cualquier otro es la mejor demostración de que todo está ya en clave de precampaña electoral.

Una cosa hay que reconocerle a estos de Ciudadanos. Que son capaces de decir una cosa y hacer la contraria. Es curioso que digan ahora que Herrera está en modo «retirada», pero que no termina de marcharse. El presidente de la Junta sigue siendo el mismo con el que los de naranja, Yáñez incluido, se sentaron para hacerle presidente allá por el mes de julio del año pasado, cuando salieron raudos del Pleno de constitución de la Diputación de Valladolid hacia la sede de Presidencia de la Junta para sellar el acuerdo. Y el mismo que cuando en diciembre le salvaron su primer presupuesto, ese que criticaron porque no había consultado con nadie y que según ellos demostraba que el PP seguía gobernando como si tuviera mayoría absoluta, pero que apoyaron con su abstención sin apenas retoque alguno y sin el más mínimo rubor. Nada ha cambiado del Herrera de diciembre al de ahora. De la Junta de entonces, a la de ahora. Solo que ya vislumbran nuevas elecciones generales y estos de Ciudadanos comienzan a colocarse para tratar de cazar votos aquí y allá, en el PP y en el PSOE.

Quien parece no termina de estar bien colocada con la que se viene encima es, precisamente, la Junta. Lauki, Dulciora y ahora EspañaDuero son la mejor demostración de la gran mentira que nos han venido contando desde el Gobierno del PP en Madrid con el final de la crisis. Una ilusión más grande que las de David Copperfield. Pero tranquilos porque dice Rosa Valdeón que van a estar vigilantes, como siempre. Que tengan cuidado, que de tanto vigilar van camino de convertirse en suricatos, ese animal que erguido y quieto lo único que vigila es el desierto. Claro que él es capaz de ver el peligro que le acecha.