El quinto aviso
TODO UN recordatorio y aviso el que se ha hecho desde Ciudadanos a sendos gobiernos autonómicos de Madrid y Castilla y León respecto al cumplimiento de los acuerdos que permitieron las investiduras de los presidentes en una y otra Comunidad. Y resulta reveladora la advertencia porque anuncia en parte lo que vendrá y porque, en lo que atañe a esa especie de inamovible isla interior que parecía ser Castilla y León para el PP, Ciudadanos quiere dejar claro que quienes gobiernan aquí han de asumir que «las cosas han cambiado».
Y es que un diagnóstico en el ámbito nacional empieza a perfilarse: Podemos retrocede según los últimos sondeos a los límites o techo en intención de voto que ha obtenido habitualmente la izquierda (a la izquierda del PSOE) en este país y Ciudadanos, tras la ‘jugada maestra’ de Rivera en Cataluña, sigue subiendo a espaldas de la ola de triunfo que para la formación constituyeron aquellos comicios. Y dos son las preguntas fundamentales que cabe hacerse sobre la nueva situación que se abrirá después de las elecciones de diciembre. Puesto que no parece que ni PSOE ni PP vayan a obtener mayorías absolutas ¿a quién apoyará Ciudadanos? Por otra parte: ¿Será Ciudadanos esa especie de sarpullido anaranjado y sin trascendencia que pretenden presentarnos los líderes y portavoces del PP o los ‘naranjitos’ han venido a quedarse?
Me inclino a pensar que puede ocurrir lo segundo, ya que hay objetivamente más posibilidades de que Ciudadanos vaya sustituyendo paulatinamente al PP en cuanto toca a la captación de votantes, de que Podemos venga a reemplazar al PSOE en el centro-izquierda. Y esta realidad facilita la respuesta a la pregunta anterior, más peliaguda: Ciudadanos –que, nadie se engañe, es derecha centrista y renovada– sólo apoyará al PP si eso le permite ir ganando terreno desde dentro de un mismo espacio electoral e ideológico. Y si no, más le valdrá esperar. Seguro que Rivera, hábil estratega donde los haya, lo sabe bien. Así que al final Aznar va a tener razón.