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IMAGÍNENSE. De primero, a elegir: un apetitoso puré de verduras, eso sí con un toque un poquito ácido para que el sabor impregne en su boca, o una deliciosa sopa aderezada con unos gusanos de la tierra; y de segundo, un buen plato con una tuerca. ¿Qué harían si éste fuera el menú que le sirvieran en cualquier restaurante?

Pues justo eso es lo que muchos niños de diferentes comedores escolares de Castilla y León se encontraron en su comida. Claro que la presentación de este ‘manjar’ de variedades Serunión, la empresa adjudicataria del servicio, la adorna y donde todo el mundo ve un gusano ella habla de cuerpo extraño o ‘gorgojo’, que dicho así suena menos asqueroso pese a que sigue siendo un gusano. La acidez del puré no pasa de ser una «anomalía en las características organolépticas» o, lo que es lo mismo, que sabe a cuernos y es incomible. Pero lo mejor llega cuando pasa a explicar qué es una tuerca. Para Serunión lo que los niños de Segovia se encontraron en la comida no fue ese zafio y sucio metal con un agujero que se ven grasientas en muchos talleres, no, lo que ellos tenían en su plato era un «elemento metálico de muy reducidas dimensiones (10 milímetros) que no presentaba ninguna anomalía organoléptica». O dicho en román paladino y para el común de los mortales, que estaba perfecta en cuanto a sabor, textura, olor y color. Vamos que bien pasaba por un adorno del emplatado.

Si es que no sé a qué viene tanto ruido por un quítame allá una tuerca, que encima estaba rica; un puré con simples anomalías y unos gorgojos. Anda que no comen gusanitos los niños a la salida del cole. Si es que, además, «ningún caso ha supuesto riesgo alguno para la salud». Por no haber no hubo ni un simple retortijón de barriga.

Ya está bien de reírse de la gente con informes, contrainformes, expedientes y, ahora, con la retirada provisional del servicio de comedor a Serunión. ¿Provisional y sólo en Segovia? ¿Qué hay de diferente entre lo sucedido hace unos meses en León y también en la provincia segoviana con lo de ahora?¿La reincidencia? Pues, precisamente por eso es hora ya que desde la Consejería de Educacion se dé una vuelta, está vez sí, de tuerca y se retire a esta empresa de todos los comedores escolares, además de sancionarla como se merece con la correspondiente multa. Lo contrario señores de la Consejería, parafraseando al jurado de Masterchef, es un insulto a la inteligencia de los ciudadanos y del resto de empresas de cátering que sí cumplen eficazmente con su servicio.