BALONMANO
No hay quien le tosa
Sigue el idilio con la victoria de un Recoletas que conserva el liderato después de derrotar a un Ciudad Real que llegaba invicto / Nueva exhibición de Nagy
El estadounidense Donlin es agarrado por dos rivales en su debut con el Recoletas.
Allí sigue. En todo lo alto. En el Everest. O el Teide, siendo más modestos, porque en la cumbre sigue plantada desde hace lustros la bandera de un Barça que, si mira al Atlético desde abajo, es porque ha jugado un partido menos. Precisamente ante el Ciudad Real, que llegaba a Huerta el Rey luciendo también su condición de invicto, de la que le apearon los de David Pisonero en un partido tan sufrido como trabajado y en el que nunca fueron a remolque en el marcador.
El Recoletas sigue líder. El Bidasoa también ganó, pero los pucelanos arañaron otro tanto en el golaveraje general (+2) gracias a un final explosivo en el que se pasó del posible 28-27 a falta de poco más de un minuto, al real 30-26. Sólo entonces el equipo de Santi Urdiales, tan bien trabajado como el vallisoletano, entregó la cuchara.
El encuentro viajó en avión durante la primera parte y en barco en la segunda, hasta el acelerón final. Tras el 18-14 de la primera mitad, al cuarto de hora de la segunda, el parcial era de 4-4. El ataque se espesó, al tiempo que se afinaron las defensas y en especial ambas porterías, con Nagy ardiente en esta segunda mitad y un ex de la casa, Bar, que no le fue muy a la zaga.
El partido comenzó con Iribar echándose a la espalda el ataque. El lateral firmó cuatro de los goles en el 6-5 inicial. El Atlético funcionaba con disparos de lejos y tiros de seis metros en penetración y desde el extremo. El Ciudad Real también variaba su ataque, pero con menos aciertos y más fallos en el pase. Eso sí, encontraba hueco para jugar con el pivote. A falta de que Donlin se haga al equipo, la defensa ha perdido sin Gedo espesor en su acero.
El 8-5 pasados los 12 minutos fue entonces la ventaja máxima y provocó el tiempo muerto de Urdiales. Los manchegos se acercaban pero los gladiadores azules volvían a poner tierra por medio con su juego coral. Sin embargo, del 12-9 se pasó al 12-12. Las exclusiones pasaban factura a los locales, recibiendo goles sin portero. El Ciudad Real sabía guardarse mejor con uno menos.
Un nuevo apretón local, con gol de Sergio desde el extremo, puso en el descanso la hasta entonces máxima diferencia del partido: 18-14.
La segunda mitad comenzó neblinosa. Tras su ecuador se fue acelerando y para entonces Tao, Sergio y Serrano eran ya desde los extremos referentes ofensivos, en circulaciones bien culminadas y sobre todo acierto en los penaltis de primero y último. El Atlético hizo pleno desde siete metros, zona por la que comenzó a desangrarse el Ciudad Real, con un Nagy imperial.
A medida que pasaba el crono, el Recoletas carburaba más cerca de su mejor su nivel. El 5:1 sobre Alejandro Pisonero, cerebro local, no surtió efecto. Aun así, el partido iba a tirones. Y en ese final apretado, el Atlético supo jugar mejor sus cartas. Tao robó un balón en una contra para el 28-27 visitante, y Colón y Sergio redondearon el marcador del líder. Qué bien suenan estas cinco letras.
FICHA TÉCNICA
Recoletas Atlético Valladolid: Nagy (18 paradas), Sergio (5), Tao (6, 4p), Pisonero (2), Iribar (5), Ribeiro (1), Toledo (2), Fodorean (-), Donlin (-), Suárez (-), Díaz (1), Jozinovic (2), Serrano (4, 2p) y Colón (2).
Ciudad Real: Bar (12 paradas) Giovagnola (0 paradas), Baldursson (-), Maqueda (4), Plaza (3), Albizu (2), Poladura (4), Casares (2), Mach (-), Moreno (2), Domingo (-), Cadarso (3, 1p), Omeragic (-), López (3) y Sosa (3).
Árbitros: Marín y García.
Exclusiones: Iribar, Ribeiro, Díaz, Toledo (2), Jozinovic, Maqueda, Plaza y Baldursson.
Parciales cada 5 minutos: 3-1, 6-5, 8-7, 12-9, 14-13, 18-14; 20-16, 21-18, 22-18, 23-21, 26-23 y 30-26.
Incidencias: Huerta del Rey. 2.061 espectadores.