FÚTBOL SEGUNDA B
Golpeados por un ciclón
El Valladolid B cae ante la Ponferradina (1-3), que firmó una espectacular segunda mitad que pudo acabar en goleada
Guille despeja de puños ante la mirada de Kaxe (9), Jaime (6) y Salisú (5).-M. Á. SANTOS
De la calma a la tormenta en cuestión de minutos. Así se escribió la síntesis del partido jugado ayer en los Anexos del José Zorrilla, donde la Ponferradina pasó de ser una calma chicha a un ciclón que golpeó al Valladolid B, al que un gran Guille salvó de ser goleado en su feudo.
El equipo de Bolo se presentó enValladolid con la idea de recuperar su habitación con vistas al playoff de ascenso a Segunda. Ese hambre se notó sobre el césped. No en la primera mitad, en la que los chicos de Miguel Rivera tuvieron la llave en su bolsillo. El técnico del filial blanquivioleta dibujó una retaguardia con cinco defensas. No fue impedimento para que las mejores ocasiones cayeran del lado local en el primer acto. La defensa de la Ponferradina se mostró timorata y ahí encontraba huecos Kike Pérez, que hizo de su banda un filón para crear peligro. Pudo abrir el marcador después de una falta de entendimiento de la defensa berciana, pero el balón no encontró diana.
Desde la sobriedad defensiva el Valladolid B armaba sus ataques. Un pase largo de Mario acabó en las botas de Casi, que ganó a Yac en la carrera, pero que se topó con Manu García. Pocos minutos después se vivió un déjà vu con los mismos protagonistas. De nuevo agua.
Las ráfagas de la Ponferradina no movieron los cimientos del Promesas en la primera parte que no exigió a Guille. Sin embargo los hombres de Bolo cambiaron de piel como un hombre lobo en noche de luna llena. Tras el descanso Bravo probó al portero del Valladolid B. Una advertencia de lo que se venía encima; un acoso y derribo en el que se sucedían las ocasiones a favor de los visitantes.
El cántaro terminó por romperse en el minuto 71 cuando Kaxe recibió un pase de Isi que no acertó a interceptar Salisú. El delantero no perdonó para abrir el marcador como tampoco lo hizo cuatro minutos después cuando pescó un rechace de Guille a tiro de Isi, que remató una buena jugada combinativa de la Ponferradina, taconazo de Carlos Bravo incluido.
El primer gol dejó tocado a los vallisoletanos, el segundo casi hundido; más con las lesiones de Jaime (que tuvo que ser evacuado al hospital tras sufrir un mareo) y de Salisú. Hasta tres veces cambió el dibujo Miguel Rivera sin encontrar oro en ninguna de ellas.
El técnico del Valladolid B dio minutos al juvenil Óscar, una buena noticia en una tarde en la que las mejores notas pucelanas las firmaron Guille bajo palos y Zalazar, que levantó a la grada (repleta de aficionados de la Ponferradina) con un gol olímpico.
El efecto del gol local se sofocó rápido. Una desafortunada jugada puso la puntilla al filial blanquivioleta. Un rechace de Apa se topó con el cuerpo de Saúl Crespo y el balón acabó en las redes locales. Antes, Raúl Navarro salvó el tercero bajo palos y pocos minutos después una doble parada de Guille evitó que se inflamara más la herida. Sin más réplica, la Ponferradina se llevó los puntos de los Anexos y el Valladolid B tendrá que buscar nuevos balones de oxígeno para no sufrir en la recta final del campeonato.