El club arropa a Sergio

Su web le dedica una entrevista por su aniversario al frente del equipo / «Hay mimbres para sacar esto adelante, no tengo ninguna duda», asegura el técnico, que pide «estar todos juntos»

El presidente Ronaldo, el consejero Suárez, el área deportiva, los técnicos, la plantilla y algunos trabajadores se juramentaron para la permanencia.-RVCF

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Arturo Alvarado
Valladolid

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Hay detalles que marcan posturas con mucha más facilidad que las palabras, moldeables y desmemoriadas. Ayer el Real Valladolid dedicó en su web una entrevista a Sergio, con motivo del año que ha cumplido como blanquivioleta.

Es un signo de que el club no lo arrincona a causa de la racha de malos resultados que complica la permanencia. Esto y la comida de familia que ilustra la foto de arriba son signos de confianza en lo que hay. La mejor medicina que el equipo puede recibir en estos momentos por parte del club.

El técnico se sincera durante la entrevista, abriéndose incluso en lo personal. Pide para estos siete encuentros decisivos la misma unidad que hubo al final de la pasada temporada.

«Que estemos todos juntos es muy importante. Ahora nos quedan estos partidos, donde tenemos que dar otra vez un salto de calidad. No reprocharnos nada, ser optimistas, ir todos a una, ver el vaso medio lleno, ver el lado bueno de las cosas, con perspectiva, sabiendo lo difícil que es todo. Ojalá entre todos sumemos para conseguir este reto tan difícil pero tan bonito. Estoy seguro de ello».

Sergio avisa de que el actual panorama podía llegar. «Estábamos viviendo en un mundo muy dulce, muy de Disney. Todo salía a la perfección pero sabíamos que el momento menos bueno iba a venir. Estoy convencido de que tenemos la capacidad y sobre todo los mimbres para sacarlo. No tengo ninguna duda».

El míster sacó la cara por su plantilla. «Hemos conseguido una cosa muy importante, pero no te puede dormir. Mientras duermes, alguien está trabajando. De lo que menos tenemos que dudar es del equipo, del hambre que tiene. Sabe que tenemos una oportunidad única por delante, donde puede dar un salto profesional, personalmente y como entidad».

«Si va a pasar algo negativo, que no quiero ni nombrarlo, será por falta de acierto, no de ganas ni de hambre», agregó.

Su balance de los 365 días al frente del equipo es muy positivo. «Ha sido un año magnífico, fantástico, en el que empezamos con un subidón brutal».

Y recuerda su comienzo. «Llegamos en un momento en el que teníamos nuestras dudas de saber si estaríamos a la altura de un club como el Real Valladolid. Crecimos juntos ante un objetivo que estaba lejos, luego más cerquita, y llegamos a él con mucha fuerza y contundencia. Hicimos un playoff para no olvidar».

La historia prosigue en Primera. «Esta temporada empezamos muy bien. Hasta diciembre estuvimos a un nivel espectacular, pero es verdad que este año nos está costando un poquito más. Aún tenemos tiempo de darnos una alegría. La misma con las mismas emociones que la temporada pasada. Es un año muy, muy positivo en todos los aspectos».

Al míster le hizo falta tiempo para poner en perspectiva lo obtenido. «En verano, cuando estás tranquilo, en esa semana de relax, es cuando reflexionas y piensas qué suerte has tenido y qué privilegiado has sido tanto a nivel profesional como personal, con mis hijos Sergio y Gala, que nació mientras yo estaba aquí. Mi mujer no vino antes porque afrontaba la etapa final de su embarazo».

El ascenso se convirtió en algo especial. «Como entrenador, la primera sensación fue como si obtuviese un título. Pero con mayúsculas. Cuando nos hicimos la foto con el cartel de ‘Somos de Primera’ y todas las caras detrás, con la gente más y menos visible, fue el colofón. Lo máximo». Sergio está a punto de emocionarse.

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«Nos sentimos por parte del equipo muy queridos, muy identificados y con muchísimo respeto mutuo. La conexión, la unión y el trabajo son muy buenos. Sólo hace falta ver el trabajo diario y cómo lo ejecutan. Luego estarán más o menos acertados, pero la predisposición es máxima», aseguró.