Contadores a cero

«Usamos las primeras 48 horas tras el último partido para hablarnos y explicar lo que hay que mejorar; debemos empezar de nuevo y hemos hecho un ‘reset’, como de recién llegados»

Sergio hace una indicación durante un entrenamiento de esta semana con Keko, rodilla en tierra, y Guardiola al fondo.-J.M. LOSTAU

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Arturo Alvarado
Valladolid

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Los códigos gestuales dicen mucho más de lo que algunos imaginan. La versión de Sergio vista en la rueda de prensa previa al partido contra el Real Madrid fue eléctrica. Casi eufórica. No llegó al punto inigualable de las de Muhammad Ali antes de sus combates, pero el míster pucelano respiraba optimismo por todos sus poros. Muy buena señal debida, según sus palabras, a la puesta de los contadores a cero.

«La semana ha ido bien. Usamos las primeras 48 horas para volver a ser nosotros, hablarnos y explicar las situaciones que creemos que tenemos que mejorar. Y, sobre todo, para olvidar lo que ha pasado. Tenemos que empezar de nuevo. Hemos hecho un reset, como de recién llegados».

El nombre del contrario ayuda a ese reseteo. «Intentamos que nada nos pesara y pensar en positivo. El Real Madrid ayuda a eso porque el sueño de cualquier futbolista es jugar contra rivales de ese nivel», comenta el barcelonés, que huye de la opinión instalada en muchas cabezas de que los blancos, destrozados de cara a lograr sus objetivos, llegan en el mejor momento.

«El Madrid nunca es bueno que venga. Es un rival muy peligroso. Ahora es un león herido y quizá sea la peor semana de la temporada para jugar contra ellos. Tiene muchas bajas pero hay muchos entrenadores con los que Isco o Asensio hubiesen jugado muchos más partidos. Es un equipo de elegidos que está herido en el amor propio. Ha sufrido un castigo duro en estas dos semanas y vendrá con ganas de reivindicarse».

El partido de la primera vuelta, en el que el Pucela fue muy superior pese al 2-0, marca el camino. «Ojalá se lo pongamos difícil y, por qué no, conseguir la victoria. Allí tocamos el cielo. Hicimos un partido sublime, con un mal resultado. ¿Por qué el domingo no vamos a tocar el cielo otra vez... con un buen resultado?».

Solari está sentenciado. Un hecho que a priori no es positivo o negativo para la evolución del partido. «Son las dos versiones del fútbol, pero los que ejecutan los planes del entrenador son los futbolistas. Y los del Madrid están por encima de ese tipo de situaciones. Tienen ganas de reivindicarse y algunos se juegan ir a la selección».

Un hecho incontestable es que los blancos defienden mal. Ese resquicio puede ser aprovechado por los locales. «En la parcela ofensiva pierden transiciones por la velocidad de Vinícius y Lucas, que no vienen, pero lo van a ganar en posesión y dominio. En la parcela defensiva es verdad que no tienen la fortaleza de un equipo de su nivel. Haremos hincapié en ello porque están recibiendo muchos goles».

Sergio asegura que su equipo ha trabajado para paliar sus carencias y los jugadores conocen el manual de instrucciones. «Durante la semana hemos intentado potenciar centros, remates, ocupación de espacios, llegadas de segunda línea... a veces sale y otras no, como el balón parado. Pero por trabajo no va a quedar. Todos saben lo que tienen que hacer».

El Real Valladolid lleva muchos partidos abusando del juego por las bandas, lo que le convierte en un equipo previsible. ¿Sergio busca este juego por los flancos o hay problemas para jugar por el centro? La explicación es mixta.

«Intentamos llevar la pelota de un lado a otro y eso hace que acabes con un centro lateral, el dos contra uno o el uno contra uno ante su lateral. En eso somos fuertes. Pero es verdad que la ocupación de espacios no está siendo todo lo efectiva que debería ser. Es verdad que estamos abusando del juego por fuera. Intentaremos equilibrarlo un poquito».

El Real Madrid puede llegar cansado tras dos semanas de partidos al máximo nivel de exigencia, pero no es algo que le pille de nuevas. «De entrada cuatro futbolistas no pueden jugar: Lucas, Vinícius, Ramos y Carvajal. Entrarán cuatro nuevos y el cansancio queda un poco de lado. Son máquinas acostumbradas a jugar miércoles y domingo. Pero les apretaremos un poco, para ver cómo responden».

Precisamente la presión sin balón tras pérdida ha bajado en intensidad, rapidez y ubicación. Lo que antes se hacía inmediatamente en campo rival y sin dejar a éste pensar, ahora se ha convertido en una espera en campo propio que permite la elaboración de la jugada. Sergio asegura que no es un problema de carencia física.

«Son momentos, y ahora buscamos la fortaleza defensiva. Estamos recibiendo goles en situaciones inverosímiles y evitables. Es cierto que quizá estamos defendiendo algo atrás, pero lo hacemos para coger esa confianza y adelantar de nuevo líneas».

Cómo no, brotó en el contacto con el técnico el asunto de los penaltis fallados. Cuatro. Todos los tirados. Sin embargo Sergio conserva intacta la fe en sus jugadores desde el punto de los once metros.

«Tenemos especialistas y rara vez me ha pasado esta situación, en la que parece que la portería es un muro. Cada uno sabe con qué confianza va a tirar pero, si tenemos que intervenir, lo haremos. Lo importante y lo que pido es que quien lo tire tenga total confianza en que lo va a meter».

OLIVAS ESTUVO AUSENTE

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Gastroenteritis. Esta palabra escrita en negrita provoca casi el miedo de una rotura en los técnicos, como evidenció Sergio ante la baja de Calero en Cornellá. Ayer fue más prudente al hablar de la ausencia de Olivas en el entrenamiento. «Tiene un problema de gastroenteritis fuerte, derivado con el tema fecal. Era conveniente que se fuese, pero mañana debe estar bien. Si no lo está, veremos qué decidimos».