Noche de Reyes
El alero del Carramimbre lidera el triunfo que sirve para cortar la mala racha de tres derrotas / El juego de trincheras tuvo efecto
Álex Reyes machaca el aro del Covirán Granada ante la mirada de Manuel Rodríguez.-J.M. LOSTAU
Manotazo a la crisis. El Carramimbre CBCValladolid se puso el mono de faena para conseguir romper la racha de tres derrotas consecutivas que sumaba en Liga. No era alarmante, pero sí preocupante. Por eso, las ‘ardillas’ volvieron a ser ese equipo de ‘currantes’ que luchan cada balón y lograron vencer justamente a un Covirán Granada que en ningún momento dio sensación de poder poner en apuros a los de Paco García.
Ayer se vio otro estilo del Carramimbre. Si en pasadas jornadas el juego era más vistoso, alegre y de correr hasta el límite, en esta ocasión, el técnico vallisoletano decidió bajar de quinta a cuarta para saber leer mejor el partido. El juego de trincheras se le dio bien desde el primer momento, aunque esa intensidad defensiva provocó que el trío arbitral se cebara con los pívots locales. La ventaja era siempre vallisoletana (20-16, 30-20) sin embargo, en el minuto 17, los ‘gigantes’ se echaban a las espaldas todas las faltas personales (Aboubacar, cuatro, Sergio de la Fuente y Haynes, tres) lo que provocó un partido nuevo.
García tiró de chistera y reinventó a Álex Reyes en el puesto de falso cuatro (ala-pívot), sacó a los ‘bajitos’ para hacer un juego de lanzamientos largos y pidió una defensa asfixiante sobre los rivales. El ‘truco’ surtió efecto muy pronto. Gantt, Novas y Torres cumplieron con la misión señalizada a la perfección. Mientras que el alero vallisoletano estuvo excelso con 24 puntos y 26 de valoración. Su eficacia anotadora fue decisiva para los momentos en los que los granadinos más atacaban, pero sobre todo destacó por esos cinco rebotes obtenidos ante rivales que le superaban en bastantes centímetros.
El tercer cuarto siguió por los mismos derroteros. Los granadinos intentaban hacer daño gracias al buen hacer de Guillem Rubio, sobre él partía el juego tanto interior como exterior, pero no acababa de estar afinado. Por su parte, el Carramimbre pese a no tener gigantes sobre la cancha, se aprovechaba de los lanzamientos largos para coger rebotes y tener segundas oportunidades. Al final del tercer cuarto, el 66-58 dejaba el choque en el aire, aunque la actitud tendría que cambiar mucho para hacer frente a un rival que hasta el momento había sabido jugar muy bien con sus armas.
En el último periodo, ya con Haynes (se ha ganado otra dosis de confianza), Aboubacar (creciendo cada jornada) y De la Fuente sin la soga de las faltas personales, el juego interior tomó protagonismo. El equipo vallisoletano sumaba más ventaja (74-65 minuto 37) ante un ataque granadino muy errático y que se quedó sin ideas ante el planteamiento de guerrillas planteado por el técnico vallisoletano. Finalmente un triunfo de diez puntos que ahuyenta fantasmas del pasado, sobre todo del segundo cuarto de Melilla.
En esta ocasión no se vieron en el polideportivo Pisuerga mates espectaculares, cabalgadas de lado a lado de la pista o alley oop, lo que se vio fue un juego intenso, con una efectividad brillante e intentando hacer de la defensa la mejor arma para atacar. El ‘otro’ Carramimbre que supo tener cabeza en el momento adecuado.
GARCÍA «Había que bajar al barro»
SATISFECHO Y TRANQUILO. El técnico vallisoletano se mostró «tranquilo» después de romper la racha de tres derrotas consecutivas. «Ha sido una victoria muy trabajada, cerramos esta situación y creo que el equipo se merecía una victoria así, nos hemos quitado esa sensación de que nos había asaltado las dudas, aunque yo estaba muy tranquilo», insistió. García, en esta ocasión, dejó atrás el juego bonito y ensalzó la labor menos vistosa, pero efectiva de sus jugadores. «Lo importante es que hemos entendido que a veces hay que bajar al barro, no siempre se puede ganar a muchos puntos».
Sobre Álex Reyes afirmó que «si confiara en él mismo como lo hago yo...es un jugadorazo. Nos aporta muchas soluciones y nos ha salido bien jugar con el de cuatro». Mientras que cuestionado Haynes, «me deja más satisfecho, pero esta buena actitud que ha tenido en casa, ahora la tiene que tener cuando jugamos fuera de Pisuerga».